jueves, 16 de febrero de 2012

JORGE SOLIS

LNMR


El numero ha muerto y sobre su cuerpo
inerte escribiré rítmicos poemas y
melodiosas rimas, breves novelas
y épicos cuentos.
y el "N" se escribe "Numero".
Y "Nosotros" no tendrá limites y se leerá
"Hasta Siempre".

Jorge Solis: (       ). Poeta Chileno. Fue colaborador de la Revista "Derrame". 

miércoles, 15 de febrero de 2012

ROSAMEL DEL VALLE




6- San Diego al sur y tu apareces con el alba
allá la taberna el ogro alegre
Juntabas estrellas es decir la flor de tus ojos solos
Al lado el brazo mio otras veces la soledad como faro
bailadora desigual panorama del día
las danzas el corazón crucificado la caricia unánime
el techo inclinándose en mi mesa de música
Caía el cielo sobre la canción obscena campana de hojas
Acrobacia de vidrios
A tu lado mi corona de días solubles
falso horizonte admirable hilo de lluvia
Todo por tus brazos afuera el cielo ardiendo
El barrio y los últimos hombres saliendo de la noche
NOSOTROS OH! LA CANCIÓN SUBTERRÁNEA  

Los ojos caídos a veinte metros del día
entre el aire violento del autobús y la sorpresa
el laberinto una calle hacia el acuario desconocido
la luna a la espalda o en el canto de los bandoleros
la taberna el alma arrodillada en el aire
                                                     imprecisa niebla o vidrio
y cae el alba por las chimeneas.






En primer lugar, qué sentido tienen mis ojos. Suponiendo que irremediablemente esto tuviera que suceder al ahogarse la tarde, yo tendría que hablar o contar todo desde la habitación del sentimiento. Pero, aunque no se ha agotado la producción universal de suspiros, me parece que puedo desertar fusil al hombro de tales vicios. Muerte al suspiro.
..... Mi habitación tiene altos muros y aquí no proclamo ninguna consistencia, ningún color especializado. Afuera el cielo corre velozmente. Me gusta ver pasar los peces que caen de los árboles. Pero la piel tibia de las palabras se estira con cuidado, pues la noción no aparece siempre en cada discurso. Y no es que yo tenga que hablar de hechos precisos, de sucesos de gran estatura. Vive en mí lo mágico. Ojo que no se sobresalta, ojo perdido. Mi sobresalto no tiene huella de lo pequeño o lo grandioso. Tiembla mi pupila. Tiembla mi pupila. Es cosa diferente. Y en todos los ojos una luz se ahoga.
..... Me rodean cosas y sucesos pequeños. Mis ojos transforman estas cosas y estos sucesos sin el sentido que representan.
..... Y es que mis ojos viven en su labor de sorpresa libre y sin derrota. A veces existe lo mágico vivo como una lengua. Es la realidad con escamas, la realidad bandolera con su piel distinta. Pero, retened las cosas con todo lo mágico que contengan, guardad la magia que palpite en sus venas. Sé que eso es inútil, porque este juego se alimenta de inesperadas transformaciones. No puedo permitir que la realidad permanezca frente a mí con su rostro de prisionera o de ahogada. Veo el fuego de su cuello, el vapor de su boca perpleja y poco dueña de sí misma. Veo la voz que le crece, lo maravilloso como un signo, el grito de su fallecimiento. Y la tomo en el acto. Y para qué existen entonces los elementos. Por qué a veces vive el arco iris en los bosques del cielo. Para qué estalla el color de la rosa y tira de su rama. Para qué aparece la estrella suelta como una hoja. Para qué crece el corazón en el sueño. Y el viento de qué manera impone su presencia. Y para qué voy a gritar estas cosas que se transforman sin un ruido. Si la máquina estalla es porque respira demasiado fuerte. Ley de su necesidad. Pero el hombre que guarda su paciencia de transformador de elementos entre sus propias selvas, entre sus caminos vegetales, en el vasto país de su memoria, de qué modo justifica el ruido que ahogan sus palabras, sus poemas, el sonido de sus mejores gestos. De qué modo y para qué.


CARMEN

Color del paisaje sonámbulo de mis huesos
Sin amarradas de nidos que destruyan la angustia.
La sal alza su mundo de estatuas en un ruido de manos.
Columnas desde los dedos hasta el centro del espacio
A quienes se obedece como a un ritual que impone su imagen.
Todo crece demasiado cerca y el eco que debe ser entre objetos y personas
Sangra en el cuerpo de un mar huidizo y negro
Mientras los peces, los animales, los insectos y los signos dormidos
Rodean el lecho en cuyo césped la muerte escucha mi viaje.


Rosamel Del Valle: (1901-1965).Seudónimo de Moisés Filadelfio Gutiérrez Gutiérrez.
Poeta, Cuentista y Novelista Chileno. Fundador de dos revistas literarias: "Ariel" y "Panomara".
Autor de: "Los poemas lunados", Imprenta desconocida, Santiago de Chile, 192
"Mirador", Imprenta Ultra, Santiago de Chile, 1929, "País blanco y negro", Ediciones Ande, Santiago de Chile, 1929, "Poesía", Ediciones Intemperie, Santiago de Chile, 1939, "Orfeo", Imprenta El esfuerzo, Santiago de Chile, 1944, "Las llaves invisibles", Editorial Zig-Zag, Santiago de Chile, 1946, " El joven olvido" ,Editorial Nacimiento, Santiago de Chile, 1949, "Fuegos y ceremonias",Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1952, "La visión comunicable", Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1956, "La violencia creadora", Ensayo sobre la poesía de Humberto Diaz Casanueva, Ediciones Panomara, Santiago de Chile, 1959, "El corazón escrito", Ediciones de Hector Matera, Buenos Aires, Argentina, 1960, "El sol es un pájaro cautivo en el reloj", Colección, "El viento en la llama", Imprenta Arancibia Hmnos; Santiago de Chile, 1963, "Adiós enigma tornasol", Colección Revista Orfeo de poesía Universal.,Imprenta Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1967, "Cuando el diablo estuvo en el valle húmedo", Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1968, "Eva y la fuga", Editorial Monte Avila, Caracas, Venezuela, 1970, "Viaje a Ber mountain", Ediciones Oasis, Toronto, Canadá, 1975, "Antología" (prologo de Humberto Diaz Casanueva), Editorial Monte Avila, Caracas, Venezuela, 1976, "Elina, aroma terrestre", Ediciones Panomara, Toronto, Canadá, 19 83, " Eva, The figitive", (prologo y traducción de Ana Balakian). University Of California Press, Berkeley,  EEUU,1990, "Obra poética",(compilaciòn y prologo de Leonardo Sanhueza), JC. Saez Editor, Dolmen Ediciones, Santiago de Chile, 2000, "La visión comunicable, antología poética" (Prologo y edición de Juan Carlos Mestre), Huerga y fierro, Editores, España,  2000, "Un orfeo del pacifico, antología poética" (prologo y compilacion de Hernan Castellano Giron), Lom Ediciones, Santiago de Chile; 2000, "Crónicas de New York"(Compilacion de Pedro Pablo Zegers, prologo de Leonardo Sanhueza),RIL, Editores, Santiago de Chile, 2002. "Brigida o el olvido o la radiante rémington", (Edición de Rodrigo Diaz, prologo de Leonardo Sanhueza) , Editorial Cuarto Propio, Santiago de Chile, 2009. 

martes, 14 de febrero de 2012

GREGORIO PAREDES

YO NO ESTA EN CASA CUANDO MIRA LA TELEVISION

Yo mira el alba
Yo toma la "liebre"
Yo trabaja
Yo come
Yo trabaja
Yo come
Yo trabaja
Yo come
Yo descansa
Yo duerme
Yo sueña
Yo intenta recordar el sueño
Yo habla al desayuno en el casino
Yo lee un libro
Yo lee periódicos
Yo opina que el trabajo es bueno por una parte
Yo cree a veces que la injusticia existe pero es inevitable
Yo mira pasar una linda muchacha en jeans e imagina estar con ella en la playa
Yo recuerda a veces su adolescencia
Yo compra regalos
Yo hace planes para las vacaciones
Yo ahorra
Yo asiste a veces a las concentraciones
Yo se mira al espejo
Yo es una visita en el mundo
Yo tiene un numero
Yo no va a la iglesia, pero cree en Dios
Yo admira las marinas
Yo aspira a ser ascendido este año
Yo no practica deportes pero es hincha del Colo-Colo
Yo visita los prostíbulos el sábado
Yo quería ser bombero
Yo no gusta de la violencia pero no pone la otra mejilla
Yo no tiene amigos
Yo descubre que en todas partes esta la policía
Yo sonríe como en Playboy
Yo compra secretamente revistas pornográficas
Yo va al cine los domingos
Yo se masturba
Yo mira las nubes blancas
Yo detesta el desorden
Yo no entiende la música pop
Yo guarda en su escritorio un cuaderno con poesías amarillas
Yo escribirá el diario mañana
Yo opina que Sartre es comunista por muchas razones
Yo es objetivo
Yo no ha leído nunca a Rosamel Del Valle
Yo percibe de pronto que no esta parado donde creía
Yo aspira silenciosamente a la Presidencia de la República
Yo no consigue entender la Revolución de Mayo 
Yo piensa que no se equivoca
Yo es experimentado
Yo desea a su prima Matilde
Yo quiere ingresar a la sociedad Teosófica
Yo duerme en la "liebre" después del almuerzo
Yo no esta en casa cuando mira television.


Gregorio Paredes: (    ). Poeta Chileno. Fue colaborador de la Revista "Derrame".

domingo, 12 de febrero de 2012

GUSTAVO OSSORIO



ESPACIO DE LOS OJOS


Donde yo espero
Y la lengua estaciona esa claridad tuya
Y borra los sucesos de habitar
Y prolonga el tránsito de mi sangre
Dónde y para qué
El cabello
Su frecuencia y su estío sin contacto
Entre mis dientes el vértigo de acto y de ser

Oh mientras soy seguro y aguardo
Mientras derribo el antiguo velar
Salgo
Guío y mi calor se levanta entre aguas
Cada hora cada hora

Negra vida de sonido semejante a días
O pasos resplandecientes
Soy número y fin
Reposo y párpado iluminado
Tú decides el asilo del extraviado tiempo
Entre tibio morar y mano arrasada
Tú decides asimismo lo inexpugnable del miedo
Lo pavoroso de los huesos en sordo subterráneo

Sobre distantes armas
Sobre insectos rituales en la noche
Oh perdida lenta llama
Qué piel de piedra amarga o cortante sueño
Qué obscuro movible fondo de límite

Tú das metal abismo apenas al humo que oigo subir
Contiene sobre hierba sobre tiempo unido
Los ojos
El océano
Ojos tuyos gran puerta y lluvia para defender el eco
Ojos y viento nocturno inundado
Conciencia espacio íntimo del relámpago
Vamos con una voz y un beso vegetal
Miro en la dirección del rayo
A devorar mi propio mar
A pregonar la propia línea nevada y a punto de latir
Miro en la dirección del rayo
Pero sólo veo la sed viva de tus ojos.

 
HELADA VOZ
 
Que vengan esos primeros sueños
Que vengan con su quemante copa de voces,
No los recordaré
Porque mi cara es otra, y ya no hablo.

Entre tantos afanes,
He deseado que lleguen;
Que llegue, porque sólo es uno.
Y quizás vaya conmigo, con su vida fija pegada a mi cuerpo
Como una piel transparente.
Pero ya no lo conozco:
He estado solo, cavando en mi arcilla.

Sale el habitante con su libro de horas
Y se va por entre las cosas,
Con una figura inanimada.
¿Recuerdo, recuerdo todo?
En la noche que brota de la respiración,
Besando el camino pegado a los muros transfigurados.
Todo es distinto.
Desesperado, me maldigo
Porque nadie pasa por mi lado,
Y el fuego se hiela entre los ciegos sonrientes.

¡Ay, cómo volver a poseerte, fuego obscuro
Que yo sabía hallar!
¡Cómo rodear de nuevo la tiniebla, sin tocarla,
Hasta caer en el confuso patio
LLENO DE SANGRE!

¿Será preciso decir alguna verdad siniestra?
Yo no puedo, mientras mis días sean sutiles
Como un espacio de esperas.
No puedo, porque me preocupa la santidad
Y acumulo méritos para seguir muriendo.

No puedo,
Porque las piedras de mi casa crecen cada noche
Y ya no sé dónde estoy.
Pero ¿para qué seguiré escondiendo la visión
A todos los ojos?

Ella se adelanta a mi voz
Y dice a todos mi nombre.
A todos calienta con su mano encendida
Y en el día escandaloso,
En el corro de las presencias enemigas
Me denuncia y me abandona.

¡Qué falso brillo se junta en la bajada!
¡Qué ambiguo ser atraviesa por nuestra imagen
Para apagar el último cirio!

Los sueños hechos por ajenos dedos,
Y la puerta que de pronto se abre
Para dar paso al agua,
Y el atardecer ancho y fijo como sordo tatuaje,
Todo esto es lo que va a quedar sobre mí
Cuando desde el pozo profundo
Sólo vea una luna terrible
Y nadie oiga mis gritos.

QUE ES LO CIERTO


Qué es lo cierto?¿Qué es lo cierto?
La voz es un temor que devora.
La voz existe sin signos, sin fuego, como un desfiladero
natural en el seno del abismo.
En los días y en las noches, las horas nos engranan
como un mecanismo enigmático, como si lo inefable
resplandeciese y un escudo cubriera de estupor nuestro viaje.

Descubro que hay un mundo lleno de aguas aparentes
Que yo miro desde lejos, porque no sé romper el hilo
confuso.

Miro desde lejos porque hay mucha vida reposada, muchas
caras que denuncian las sordas campanas
Y ya no puedo soñar, porque creo:
Ni puedo esperar, porque levanto un sello, sólo uno
y cuento mis días ordenados en el arca.

Mis ojos son una marea animada por la turbación;
Mis ojos asidos a un calor que va quemando sus memorias
Desandando todos los duelos para quedar en extraña permanencia.
Pero grito, ardo, cubro de lágrimas mi desnudez sombría;
Y no hay mano que toque mi cabello ni quién conozca el
país en que desbordo mis cantos,
Ni pie que tiemble al contacto de la tierra.

Era el tiempo en que todas las puertas permanecían selladas
Y se podía ir y venir por el aire sin que un estertor
nos transfigurara en carne macerada:
Con una alegría rebosante y un sueño fijo o presentido,
yo huía sin saberlo;
Huía de un aceite que seguía mi rastro como diestro
perro nocturno, contaminando el vacío,
Y seguido a su vez por fieras avezadas en el mal.

Mi quimera entraba y salía del tiempo, estaba en su lugar natural,
Se nutría de hechos comunes, de años prohibidos, de
sales duras, sordas.
Y mi alegría se consumía adentro del reloj detenido en
un breve espacio negro que enseña la perseverancia.

En adelante, me dije, yo mismo seré el círculo y el árbol,
Yo mismo entraré en el silencioso nombre de las cosas.
¡Yo mismo! He aquí que hallo un cuerpo lacerado, que
sólo sabe temblar,
Un cuerpo polvoriento que cuelga de la sombra, fiel a
su unidad con la piedra de su origen.

¿Qué toca mi mano cuando tu mano toca el límite?
Ciego estoy, y nada me calma.
Oigo que un mar que me ama crece y crece, y será él
quien arrebate mi última tabla, sin saberlo.

Ciego estoy, y quiero ver la destrucción;
Quiero ver como se mezclan las semillas de estos hombres
que pasan sin rozarme.
Quiero ver la palidez de mis muertos, sus sienes sin
horas, sus caras fugitivas, permanentes, tristes,
Hacinadas en el corazón como una ruina que arde para siempre.

Vivo de un labrado antaño, de un detenido azar, de lo
que he dejado olvidado en los rincones.
Vivo debajo de las torres que mi memoria alza, conducido
por signos nefastos.
Gozo de un prefecto aire que hace castos mis dedos;
pero delante de mí se despeña la casa.

Hay una sima en que la resurrección debe tener su ventana,
la llama su prodigio y la muerte su manto perdido.


Gustavo Ossorio: (1912-1949). Poeta Chileno: Fue colaborador de la Revista "Mandragora". Autor de: "Presencia y memoria", (prologo de Rosamel del Valle), Imprenta Ahues, Santiago de Chile, 1941, "El sentido sombrio", (prologo de Humberto Diaz Casanueva) Imprenta Ahues, Santiago de Chile, 1941. "Contacto terrestre", Primera edicion en el Boletin Chileno-Arabe de cultura n 3, 1963, Segunda edicion en la Coleccion Revista Orfeo de poesia universal, Santiago de Chile, 1964. "Gustavo Ossorio, obra completa",(compilacion y prologos de Javier Abarca Medel y Juan Manuel Silva Barandica), Beuvedrais Editores, Santiago de Chile, 2009.





viernes, 10 de febrero de 2012

ASTRID DONOSO

La angustia vierte pasos bajo mi vientre
extendido y transparente
Y las laminas se recortan entre ellos
con ojos de ave,
con afiebradas miradas
punzantes hacia la tierra.
Y las naves en mi rostro han partido ya
lejos
con emblemas colosales en sus proas
con lagrimas delinieando figuras
Y este agujero inmenso,
este peso bajo mi pecho,
sobre mis pensamientos.

La nada no quebrada en mi olvido
y ese puñal que me ataco una noche
se yergue contra mi a cada contraccion,
a cada golpe, a cada respiro.

Astrid Donoso:(   ). Poeta Chilena. Fue colaboradora de la Revista "Derrame".

miércoles, 1 de febrero de 2012

MILAN BODIS- SUCKEL

VISIÓN Y GATO

Apenas dejando el día
enormes velas delimitan
el cruce
de lo intangible
de frente a mis gatos transparentes

Sonrisas

Distancia

Sonrisas y distancia

Desaparición y paradigmas

Alicia se encuentra con el gato

El gato termina por elegir
su propia visión.


AGUA

Nunca termine
la historia del agua cayendo
de la consecución y persecución
de la risa suave
del pequeño temblor
entre palabras tontas
apenas
entre lenguas y dedos
el tiempo cambiaba facilmente de guia
atravesando
todo lo imposible de estas visiones borrosas
ejercisios constantes para la memoria
toma tu pala y tu balde
desiste
y vuelve cada día
a la hora temible
del castillo de las preguntas precisas
a entender la arena mojada.


INTERCAMBIO DEL CADÁVER        ¿Que tan largo es un día en la oscuridad...?
                                                                                             (de "El paciente ingles")
Alguien va a romper un imperdonable piano
músicas, sonidos, entornos para niños sordos,
asuntos domésticos,
lanzados por el vacío de las sugerencias y los susurros inútiles.

O la sangre
retención del espacio
(cruje la mujer)
o sepultura
o daño
o silencio que causa heridas
en la suave fotografía de los sesenta.

Senos y labios encajan
en un Cristo o un cisne.

Estos amaneceres
relojes y promesas abrazados encadenados
intercambio de cadáveres
amanecer de muertos ajenos
penitentes
animitas ausentes del quejido en alerta
o suma de amenazas
haz tu mejor broma
o el juego del mohín
porque quiero
las cosas que son mías
aunque no me pertenezcan.


Milan Bodis- Suckel: (Santiago de Chile 1974-2017) Poeta Chileno. Colaboro en la Revista "Derrame". Editor de la Revista "Contramar".En 1999 publica su primer libro: "El descuido de lo aparente" Ediciones Cuarto del fondo.

martes, 3 de enero de 2012

CARLOS DE ROKHA


CANTICO PROFETICO AL PRIMER MUNDO
 
Sobre toda porfìa el  hombre aviva su sagrada soberbia porque quiere volver al principio del mundo .
Su cuerpo real toma los destellos del bronce
y es arrastrado al sueño para asì no ceder :
Veàmosle venir , su ceniza cubramos con  la nuestra .

   Su himno oigamos con jùbilo y su entrada
feèrica nos siga : sea su imagen trocada por el
furor maligno .
    De ningùn modo podrà ese exorcismo cumplir
si abandona su gloriosa esencia .
     No caeràn las visiones como secreta retribuciòn
que llamean en su imagen . El lo sabe y aguarda
tranquilo .
    A ratos busco algo màs ; la misma luz me hace
creerme irrevelable , pero despuès retorna a la
muerte entre los que a gritos la anuncian .
      ¿ Acaso yo quiero abolir lo terrestre ? ¿ Despreciar
ese lìmite que a veces toco y me deslumbra ?
     ¿ Arrancar de mi espada los signos del sueño y
cambiarlos por los del sueño ?
     Nada conjuro sin tentaciòn , nada conjuro para
en mis adentrsos alcanzar lo inefable .
    Igual a mi mismo voy lleno de fugaces poderes
e irreparables  pèrdidas .
    Hay algo ademàs de un secreto temor que informa
mis sentidos ; barcas llenas de ojos que son los
del ser , angèlicos y feroces , luego brillan.
      ¿ Ahì no es donde estoy y me descubro con còlera
y frìa reserva ?
       Soy yo el que se predice entre los lobos .
     Cada àngel pierdo en un sollozo : en su costado
agìtanse carbones y nada retiro de su justo lugar  .
    Yo me muevo con signos: aprendo a tomar del
sueño lo necesario . Asì me basto entre los
estèriles hijos de la tierra .
   Aparece oh madero de luz y condèname, aparece
precedido de jaurias de lobos que ahi llegan y en
tus alturas me estremecen.
  Aparece arrebato de mi y ciñeme, tu corona
 destrocen mis pies dulce y solitaria.

Tù te desprendes de mis bienes, luego soy yo
el desheredado.
   Oh cùbreme de horas para en ti sobrevivir.
 mi lengua llena de sangre y mi espalda de orgulloso brillo.

 ¿Què visiòn recòndita me nombra a ciegas?
Hacia esta total amplitud ensàlzame y adentro
de mi y en la luz prefièreme al que te desolla.
   Bebe lo que arde en mis sellos segùn la hondura del tiempo.

Hago brotar lo sagrado apenas estalla en mi memoria revestido de admirable sentido.
Cògeme en tu aceite, tu luminoso aceite arrancado a la entraña de los peces.

Mas ¿què inmortal ráfaga terrestre me transfigura a su sola posesión?
  Vivo entre los criados de mi casa y oigo sus sollozos mientras descubro el misterio:
vigilan a la puerta acompañados de blancas liebres y armas de caza.

Abro en señas el cuerpo, el sagrado cuerpo colérico, abro a los lobos y exclamo: " Levantate
la liberación del durmiente es llegada"

Restituidos son a su origen los primordiales misterios del ser, cuya frente entrega a las águilas
de una calle nocturna
!Oh, blanco cuerpo saciado de alas, las lamparas volcad una a una!


A nadie muestro la suprema escritura del pacto, a nadie detengo para ello; la marca invisible
hará que retrocedáis, pero al fin la tocareis con nuestra hacha. 
Mi corcel mojo en la lengua de los ancianos parecida a lucidos testimonios de promisión
recibo la heredad endurecida de la muerte y su ceniza retengo.

Llenadme de su sentido, como de una llave, pues nada poseo y cae mi alma para adorarte entre los ángeles.
De la muerte soy: ved en mi al enemigo que se ensancha, al iniciado por los brujos.

Así me cubro de desvelados confines, aparecidos, desahogados animales me siguen y yo abro los molinos a los bandoleros de agua del invierno.


Quiero caer,  extendido estoy, pero necesito resplandor.

Oráculos fríos del hombre despertadme entre lo que yo otorgo.

Ofrecedme el profundo designio que a viva fuerza reclamo.
Pero del tiempo nazco acaso en segunda forma. Ocaso de altivas resonancias en mi te reproduces.
Mas solo la sombra del ámbar de tus brazos es la que forma una copa sobre el cielo, pero esa copa yace quebrada: animales en cuya frente yo veía el jade, bebían de ella; reyes y leprosos lloran al pie de sus ruinas y la copa se rehace para volver a perderse.

Aparición de profundos conjuros hechizame si a tu cetro me condenas.

Para ti descubro !ay!, no imito el mundo inmolado, lo insondable, lo cruel.

Otorgado a mi sangriento linaje el sueño obra, tu rostro he de poner contra el día en secreta obstinación.   


A LA LLEGADA DE LAS HORDAS

Mi gran furor que os dará la medida de mi cólera.
En fuga al centro de mí y hacia mi ser en lo profético desencadenado.
Mi pasión por la noche, mi clarividencia.
De poseso coronado por Orfeo y la Bella.
Me hacen más libre, y a la vez, más dichoso y más múltiple.
Que vosotros que todo lo tenéis.
Que vosotros oh corsarios blancos.
Oh, hijos de un cielo que habéis adquirido al menor precio.
A quienes nunca he visto jugarse una última carta.
Como quien juega su cabellera a las aguas envenenadas. 
En el supremo juego donde el que pierde es el gran victorioso.
¿No os espanta mi lengua de animal solitario?
¿O no es a vosotros a quienes ciega
mi ojo centelleante como un vasto océano?
Temedme. Alejaos de mí.
Soy el monstruo sagrado, el asesino celestial y benigno.
Aquel que jamás tuvo nada, pero aún así
Su inaudita riqueza sobrepasa a la vuestra.
Porque yo hice mío lo desconocido.
Yo he tocado los límites del infinito.
Y, por último, sabedlo!
Vosotros, que alardeáis de santidad y pureza.
Nunca estaréis tan cerca de Dios como yo.
Que soy la otra cara de El.
Que soy la eternidad que revive en un hombre.
Que soy una edad desconocida.
Avanzando de himno en himno, de conjuro en conjuro.
Hacia el centro de mi corazón.
Hacia los mundos puros, los mundos malditos, los mundos negados.
Donde he llegado a ser
Un titán bronceado por los sueños
Y que marcha, sí, que marcha.
Abrazado a su abismo como a un postrer anhelo.


TRANSITO SOLO



Quiero decir que grito y me sale un sollozo.
Me sale un corcel muerto por la espiga
y por las estrella me abundan dinosaurios.
Me da miedo la lluvia cuando pienso
que habré de entrar desnudo entre sus arcos.
Me duele el abedul de hoja egipcia
y el grito de mi mar por ser espuma.
Me duele tanto todo y siempre digo
que he de volver, pero me acalla un eco.
Quiero decir que grito y me sale un sollozo.



Carlos de Rokha: (1920-1962). Poeta Chileno. Mantuvo un estrecho contacto con el Grupo Surrealista "Mandragora". Autor de: "Canto profetico al primer mundo", Talleres graficos La Nacion, Santiago de Chile, 1946, "El orden visible", Editorial Multitud, Santiago de Chile, 1946,  "Memorial y llaves", (prologo de Enrique Lihn) Ediciones de la Iustre Municipalidad de Santiago, Santiago de Chile, 1964, "Pavana del gallo y el arlequin",  Ediciones de la Ilustre Municipalidad de Santiago, Santiago de Chile, 1967.