viernes, 6 de diciembre de 2013

MARCELO PELLEGRINI



DESCENDIMIENTO

Ya es cristal la lluvia.
El sueño pasa por tu frente
Como las nubes por la superficie del lago:
Encendiendo y apagando la luz del deseo.
Pero el silencio es más oscuro
Entre las flores que vigilan tu sueño.


UN PÀJARO GOLPEA A LA VENTANA

Al comienzo un extraño sordo ruido
como si una uña intentara escarbar
el aire que se refleja en la nada
como en un espejo nuestra callada
sorpresa al ver a ese pequeño pájaro
golpear la ventana que da al patio
para seguir el curso de la luz
su alada hermana en el aire y el éter
(el otro aire) una y otra vez otra
y otra un dos tres el niño abre su boca
para que entre el pájaro y qué busca
con ahínco de Narciso que no sabe
el duro seco beso en el cristal
en la mano ahora extendida del niño
que comienza tumba y termina nido
el pájaro insiste en ese camino
obstáculo no impedimento sí
nosotros no dejamos de mirar
ojos cerrados boca abierta manos
extendidas huesos hacia la nada
cómo en las praderas nunca sombrías
un pájaro golpea la ventana



Marcelo Pellegrini: (Valparaíso 1971). Poeta, Ensayista, Traductor y Profesor de Literatura Hispanoamerica en la Universidad de Wisconsin. Su obra se encuentra publicada en diversas revistas y antologías chilenas y extranjeras, siendo objeto de diversos reconocimientos entre ellos: La beca de la Fundación Pablo Neruda y Mención honrosa del Premio Municipal de Literatura (1998). Ha publicado: "Poemas", 1996, "El Árbol donde envejece la muerte", Ed la calabaza del diablo 1997, "Ocasión de la ceniza", Ed La calabaza del diablo 2003, "El sol entre dos islas", 2005, "Confróntese con la sospecha", ensayos críticos sobre poesía chilena de los 90 Ed Universitaria, 2006, "La Fuga", Beuvedrais Editores, 2007, "El doble veredicto de la piedra", Das Kapital Ediciones, 2011. Colaborador de la Revista Derrame.




martes, 3 de diciembre de 2013

SANTIAGO RISSO









ESTALACTITA


Yo soy el convidado de piedra
una estalactita desprendida
solitaria
navegando en la corriente submarina
de una cueva diminuta
fulgurante como un iceberg
fría como tu desprecio intolerable
mi corazón es duro como la roca
pero basta una certera gota de agua
para quebrarme
provocando un infarto
que es oído
en todo el recorrido de la sangre
como una estalactita desprendida
navegando sola
terriblemente solitaria
como tus ojos clausurados a mi rostro.


LA SOLEDAD

La soledad es el estrépito de la ola
contra la orilla de la playa
viene y va
en un vaivén incansable,
soledad se cultiva en soledad
crece cual hierba
hasta hacerse bosque indescifrable,
la soledad es arena movediza
que me arrastra a lo profundo
un eslabón interminable
con el peso de la vida

La soledad es conocer tu nombre
y no poderlo pronunciar
estar aquí, allá como un dios
que crea y está solo
un cangrejo en la playa
camina marcha atrás.


Santiago Risso : (Lima, Perú, el 8 de setiembre de 1967). Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad San Martín de Porres. Es autor de: Minipoemas – Telegramas de amor (Mosquito Ediciones, 1987), Rey del charco (Ediciones Amantes del País, 1995), Cuesta (Orden de la Legión Mariscal Cáceres, 1999), Peldaño (Alejo Ediciones / Fondo de Fuego, 1999), Transmutaciones (Fondo Editorial Biblioteca Nacional del Perú, 2000), Prosa de Nueva York (Alejo, 2003). Es autor, además, de la antología La generación del noventa (Biblioteca Nacional del Perú, 1996), del ensayo Frontera al Castillo del Sol / El Callao en sus calles, plazas, iglesias e instituciones (Municipalidad Provincial del Callao, 2002), de Antología internacional de poesía amorosa (Alejo Ediciones, 2006; 2ª edición: Universidad Laica Eloy Alfaro, Manabí, Ecuador, 2006), de la compilación Frontera al Castillo del Sol / El Callao. Lecturas escogidas (Ediciones Altazor, 2007). Incluido en varias muestras de poesía, por ejemplo: Nueva poesía peruana (revista Eskeletra, Quito, 1997), Poetas directores de revistas (revista Correo de la Poesía, Valparaíso, 1997), Veinte cadáveres exquisitos (Feria Internacional del Libro de Lima, 1997), Letras contemporáneas (Rio Grande do Sul, Brasil, 1998), Poetas de fin de siglo (revista La Manzana Mordida, Lima, 1998), Canarios en el árbol - Poesía del 90 (Universidad María Inmaculada, Lima, 1998), Melopoekuckuck (Alemania, 1998), Manual de Literatura Peruana (César Toro Montalvo, AFA Editores, Lima, 1998), Luz hecha a mano. 12 poetas del noventa (Universidad Ricardo Palma, 2001), En un abril de letras / 7 poetas peruanos (2003), Jojaipagra /Antología bilingüe alemán - español (2003), Nota de poesía / Tres poetas periodistas (Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, 2003), "La poesía hace que sucedan cosas..." / Antología de poetas latinoamericanoS (2004), Breve polifonía hispanoamericana (Alfonso Larrahona Kästen, Frente de Afirmación Hispanista, Valparaíso, 2005), 21 poetas del XXI (+7). Generación del 90 (Manuel Pantigoso, 2005), Poesía Perú S.XXI. 60 Poetas peruanos contemporáneos (Fundación Yacana, Lima, 2007). Asimismo, ha dado recitales de poesía en varios encuentros literarios latinoamericanos, en ciudades como Santiago de Chuco (Perú), Buenos Aires, Iguazú (Argentina), Manta, Chone, Santa Ana, Portoviejo (Manabí, Ecuador), Salvatierra (Guanajuato), México D.F., Cuernavaca (México). Risso terminó una maestría de Investigación en Comunicación Social en la Universidad Mayor de San Marcos; preside desde 1992, la asociación Mammalia Comunicación & Cultura, mediante la cual ha organizado talleres de poesía y narrativa dictados por: Enrique Verástegui (su primer y único taller, 1993), Manuel Pantigoso (1994), Luis Hernán Ramírez (1996), Jorge Eduardo Benavides (2003). En 1993 obtiene el Primer Puesto en el II Premio de Poesía José Carlos Mariátegui, y en 1998, el Primer Puesto en el Primer Concurso Nacional de Poesía Andrés Avelino Cáceres y, también, la Primera Mención Honrosa en el Concurso Poético Libre (Caxias do Sul, Brasil). El año 1997 inicia la edición de la revista literaria Alejo, que desde el 2003 se convertiría en un sello editorial. En 1998 fue copresidente de la Bienal Arte de los Noventa realizada en la Biblioteca Nacional del Perú y en la Universidad Ricardo Palma; y, por otro lado, integró la Primera Exhibición Internacional de Poemas Póster de Poetas Iberoamericanos Contemporáneos (realizada en Canadá). Ha sido subgerente de Cultura y Turismo de la Municipalidad Provincial del Callao y director de los centros culturales de las instituciones educativas San Pedro y Augusto Cazorla; columnista en varios medios de prensa: Tri-bus (en revista Olandina, 1996-2000), Vivir con Arte (en Vivir Bien, 1999 hasta la actualidad), Duckyfree (en diario El Callao, 2000-2001) y corresponsal en el Perú de la revista española Alhucema. En febrero de 2003 funda la biblioteca comunal Juanita Barrantes, en el asentamiento humano El Ayllu (ex hacienda San Agustín, “detrás del aeropuerto Jorge Chávez, delante de la lectura”), y, por dos años, desarrolla eventos mensuales en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) del distrito de Miraflores. Poemas suyos han sido traducidos a los idiomas Inglés, Francés, Italiano, Portugués, Quechua, Guaraní, Alemán. Cabe añadir que varias revistas peruanas, entre ellas La Tortuga Ecuestre (1996: Vida; 2002: El sofá), Poetas en Busca de Editor (1995: Reino de la vida y otro poema), Estación Com-partida (1994: Formas de 23), La Manzana Mordida (2004: Aproximaciones a la vida), le han dedicado números íntegros a su obra poética. Ha publicado, además, las plaquetas: Lago (La Casa de Octavio Santa Cruz, Noche de Sol, 1999), Delirio mexicano (El Rincón del Loco, 2005), Reino de la vida y Viaje por el mundo y la voz (Universidad Autónoma de Querétaro, México, 2006), Un ángel de verdad, siendo el mismo, era otro (Alejo Ediciones, 2006), Hospital Callao (Alejo Ediciones / Estación Callao, 2007). Y revistas internacionales incluyeron poemas suyos, tales como Igazaba (Rio Grande do Sul, Brasil), Cuaderno Carmín (Buenos Aires, Argentina), Diturna (Michoacán, México), Derrame (Santiago de Chile), El Mosquito (Cuernavaca, México), El Sur (Guanajuato, México), La Cabeza del Moro (Zacatecas, México), Ochocientos (Guanajuato, México), Pterodáctilo (Texas, EE.UU.), Textos (Sinaloa, México), etc. Es Cónsul en el Callao de Poetas del Mundo, y Universal Peace Ambassador in Universal Ambassador Peace Circle (Ginebra, Suiza). Actualmente labora en el Gobierno Regional del Callao, abocándose al proyecto: Fondo Editorial Regional del Callao.






















lunes, 2 de diciembre de 2013

CLAUDIO RODRIGUEZ


MISS PÒMULO` S CAPILAR

Nos coincidiò Moisès en uno de sus recaditos pechoños
Con mi horizonte no transado y en vigilia perpetua a cuestas
Fuiste olfato, saliva y dilataciòn terrestre conjurados
Màs, erguida en manposteria, jamàs te supe.

Despuès, arriba mi ceguera en redoblada sobremesa
Encontrò presencia sòlida en tus pòmulos en alza
Sonrosados, ademàs, por tanto recetario coquetuelo
Y en el mùsculo nervioso lanzado contra tu filo (oso) dental.

Tu aire expulsado, pòmulos sin plegar, rozò mis faroles
Supe de heridas marchi(s)tas embravecidas, pasadas y presentes
Precisaste mucho enguaje en labrar callosidades
Labor desganada, tiempo de oro para el buceo que venia

Si burlas mi naturaleza consintiendo presencia de terceros
Yo mofo la barata confecciòn de tu tela jardinera ya exiliada
Altares a tu espalda jadeante, regalo de viudez lujuriosa
Pòmulos y cosmèticos cedidos al espejo y al encierro, respiramos

Deseo manicura para tu sustento de ocho horas sin corte
Siempre proyectado en arcos circulares de metal puro
Jat, jat, jat... podando el crecido avance de la muerte
Ah, esa alcoba giratoria que nos sostiene en solitario bajativo.

Ni el deterioro, la carne lateral, hàlito supuesto y trajines
Logran aminorar tu particular registro y sus variantes
Rècord de proyecciones de Miss Pòmulo` s Capilar
Una y mil veces repetidas en eterna irrupcciòn cremosa.

Claudio Rodriguez: (     ). Poeta y cuentista chileno. Colaborador de la Revista Derrame.

sábado, 30 de noviembre de 2013

GABRIELA TRUJILLO


 


ESPEJISMO INMEMORIAL

El fuego fatuo naufragò de nuevo entre mis dias. Se
deslizaba entre el lunes y el martes, conmemorando
alguna fecha que todos habian olvidado, menos yo. Y se
alzò de pronto entre las horas de la noche, mostràndome
de nuevo el espejismo de aquel momento.
-Espejismo espejismo, dime quien miente ahora, si el eco
o el vacio, le preguntè.

Se enredò como una carcajada entre la bruma,
deshilando la oscuridad para callarme en un torbellino y
llevarme hasta los recuerdos anèmicos de aquellos dias:
Eramos los mismos del pasado: yo torpe como una
amapola y èl sufriendo como un àlamo.
Entonces yo ponia una sola vez mis manos sobre sus
ojos verdes, y nos deseàbamos hasta el enigma. Las
estrellas iban cayendo una a una- noche adentro me
quemaba en la tormenta sin retorno, y entre las olas de
la despedida tratè de pescar el caracol de su abrazo
fugitivo.
Llegaban los dìas de arena, y senti como se me disolvia
el desgrasciado, como me deshojaba yo entre cartas sin
respuesta.
Gimiendo en el laberinto nadè hasta la otra orilla: teji
màscaras de olvido para recordarlo màs cada solsticio.

El fuego fatuo se riò de nuevo en un relàmpago.
-Espejismo espejismo, dime quièn miente todavia, si la
estatua o el olvido, supliquè.
Con sus dedos iridiscentes el fuego fatuo me tendiò un
lienzo de minutos innombrables, en el que se perdian las
pupilas de mi noche tan cautiva.

Gabriela Trujillo: (San Salvador, 1981).Poeta.Vive desde 1999 en París, donde termina un doctorado de cine sobre el “underground” latinoamericano. Da clases en varias instituciones francesas, y su poesía es inédita. Ha publicado artículos de cine y traducciones diversas en revistas francesas, italianas, australianas, alemanas, chilenas, brasileñas y argentinas. Colaboradora de la Revista Derrame.









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jueves, 28 de noviembre de 2013

MARCIO CALIXTO


Y CUANDO LLEGARÀ EL SUEÑO DE ATLAS?

Esconden espatulas que abren ocèanos,
Palabras jamas leidas, jeroglificos en piedras,
Todavia sobre los terrenos àridos de la tierra.
Esperan a alguen tropezarse
O tal vez quien sabe aquel lugar se torne arena movediza.

Y las tales piedras puedan navegar
Hasta que alguen pueda desvendar
Sus signos tan antiguos
Cuando este mundo
Pesado en la espalda de Atlas.

Y cuando èl lo suelte?
Cuando sus hombros no mas soporten
El peso de tanto sueño.
No habràn nebulosas
Y tampoco cariàtides
Para afirmar sus palabras
Que caeràn sobre tus retinas
Cansadas de reflejar
A la Via-Làctea.


Marcio Calixto:

martes, 26 de noviembre de 2013

ROBERTO ADAMES

 


 


PARTICULAS FUGACES                   A  Juan Bravo

¿Cómo has podido tú
Tatuar la edad de lo eterno?

¿Dónde has podido mirar un paisaje sin imágenes?

Quizás
Entre secretas ciudades inmortales
Robas color a la memoria
Descifrando sin penumbras cárceles
O es que al poblar de nostalgias el recuerdo
Algo derrotó la razón
Y sin injurias ni yerros
Melodías no concebidas abren estos lienzos
En vago espejo del ser
Como quien canta insinuaciones
Claves que el ojo ignora
Ese vulgar ojo negro
Por donde escapa distendida la luz
El ojo de la carne digo
No el inmortal que nos devela
Una gravitación o una presencia
Avocado a revelarnos en lo intemporal
Un arquetipo de memoria

Mas
No quiero confiar en lo que fundas
Basta con sentir esa realidad
Limpia de voces fatigadas
Basta con sentirla pura en el reloj
Sin horas de Dalí
Basta con sentir el arcoiris que desvainas
Cuando inauguras pezones y formas irreales
Desprovistas de vértigo
Formas que alguien colgó del mito
En un rito de presencias diluidas
Que hacen muy insistente esto que veo y siento
Y que a veces niega mi mortalidad
Y descose a destajo mi roído retorno
Sin embargo
Heme aquí
Situado en el lugar exacto
Donde converge sin traducción el color de la nada
Heme aquí sólo
Sin máscaras
A la espera de que se derrame
Mi delirio ya sin bordes


CUERPOS DESNUDOS I

Insomne se estrella el silencio
                            /contra tu desnudez
Y dormidos sobre himnos de sal y espuma
Peces roídos por la resaca del sexo
Se buscan a tientas en el tacto
Como quien apetece
                              /los líquidos del espanto
Despacio sin partida sin regreso.



Roberto José Adames: (Constanza, República Dominicana, 1969-2012). Poeta, Escritor y Abogado penalista. Diplomado en psicología forense. Postgraduado de especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Miembro fundador del primer taller literario de la Universidad Católica y Tecnológica del Cibao (UCATECI),.Formo parte de los talleres literarios “La Matrácala” y “Federico García Lorca”, Miembro de número del Ateneo Insular de Escritores. Colaborador de la Revista Derrame. Su obra ha sido publicada en diversas revistas y antologías extranjeras, siendo objeto de importantes reconocimientos. Ha publicado: Antología del Suicidio (2001); Diccionario Jurídico para médicos (2005), Manual para el establecimiento de una política criminal de prevención del delito (2006-2007) Y Partículas Fugaces (2007), Colección Luna Rota, Ed Paso Bajito. República Dominicana (prólogos de Candido Gerón, Antonio del Orbe y Rodrigo Verdugo).




viernes, 22 de noviembre de 2013

CHRISTIAN FORMOSO



 


LOS COROS DESTERRADOS

II

Sentado llego al fondo de la casa
donde viví los días que no podré recordar.
Hay olores hermosos que se confunden
y hay cosas hermosas – como un viento –
que vienen y hablan.

Pero mi voz descansa entre hojas de rosales
que como niños florecen y mueren.
Alguna vez este lugar fue mío
y en algún otro lugar del tiempo sigue siéndolo.
Hay países de los que nunca debiéramos irnos.

Sentado llego hasta el fondo de la misma casa
me acompañan tantos muertos asomando en mis orejas
saliendo uno a uno y dando gritos tremendos
señalando el lugar donde fueron sacrificados.

Hay un solo llanto en el tiempo
y un solo hombre que llora.
Hay cosas hermosas como un viento
en mitad del Estrecho
y cosas que no pueden nombrarse
sin que nos abran los huesos.

Sentado en el fondo de la casa
o tendido como un muerto
escucho la tarde despegándose de la mañana
mientras la lluvia increpa las casas
y en el patio aparecen charcas
como costras diáfanas en las heridas de la tierra.

Quién pudiera asegurarme
si me hubiese detenido, en el tiempo
que aún estaría allá.

Pero ahora llego sentado hasta el fondo de la casa
con un coro de muertos en las orejas
con la palabra a cuestas, como una ojera
a preguntar por mi voz
la que olvidé entre hojas de rosales
mientras me lleva la tarde y me presenta la casa
mientras vuelvo
sentado, al fondo de ella
tendido como un muerto
limpio, como un desconocido.




LOS COROS DESTERRADOS IV


II

Quién recorre los años ahorcados en la tierra.
Quién mide la furia de días entregados a los enemigos.
Yo veo lo oscuro desde los pies del mundo
lo caliente desde la llama del polvo
imposible negarse después de llamar a la infancia:
la leche del miedo
imposible comer de esta boca
como si tratara del dolor de uno distinto.

Tiemblan las cosas sorprendidas en sus actos
de mí salen muertos mis anchos enemigos.

Madre, sé que esa leche te habitaba las venas
los miedos eran más altos alrededor de tu casa
el patio me miraba furioso y hacía ladrar sus perros.

Tal vez por eso fui quedándome hecho un ovillo
y se desprendieron de mí
todos los niños que añoraban otros pulsos.

Madre, sé que esa leche te habitaba
y que llamabas a Dios cuando creías verme muerto
pero yo estaba en un patio oscuro
Dios no podía verme
yo miraba un animal muerto a la orilla del río
tú llamabas a Dios
Dios no podía verme.

Y pensar que de piedras fueron armándose las tardes
de piedras torcidas en boca de los niños
piedras que llamaban al asombro
el temor de los rosales sorprendido en sus espinas.

De esas piedras y del río se hicieron las tardes
y del patio en su congoja redonda
y de animales que atravesaron ese trecho caliente
para caer tontamente dormidos a los precipicios.

Yo miraba mi lengua avizorando la lluvia
yo veía mi madre muerta y después no me veía.

“Madre tallada a hachazos” ¡qué es eso de Dios?
¿Es tan cierta la rama arrancada por tu mano furibunda?
¿Sigue siendo rama aún echada en sus escombros?

Madre viva, ahora escucho ese río hecho de tantos ríos
pero son todos los niños una oreja distinta.
Algunos, es cierto, oyen a Dios.
Yo no podía sino escuchar los corderos prendidos por la muerte
las piedras del terror agitándose de miedo.

Rondan las abejas sus sitios predilectos
y extraen cantando de ellos el oro de sus canciones.

Pero Madre
cómo saber que temblaba de miedo al conocer que temblaba
cómo entender que ese miedo era yo mismo
sonando en tu mano.

Yo miro un enfrentamiento terrible
yo veo morir un niño, lentamente, enfrentando una palabra.
Si no conociera su estertor, su ruego quieto, desorbitado
su miedo mudo.
Si no me hubiese visto yo mismo matando ese niño.
Yo vivo un enfrentamiento terrible.
Yo muero lentamente enfrentando una palabra.

Aguja destemplada del vértigo, abeja negra, agua del desorden
decid:
¿No son las caras que miran aquellas que contemplaban?
¿No son? ¿Aún cuando carguen sus nombres
la misma cítara de la muerte?

Dónde aúllan ahora esos rostros despedidos
dónde la penumbra en que se pierden
para ir y entrar en ella
aullando, como un fruto, celoso.

Madre, no eres la misma entonces
ni soy el mismo después de haber hablado.
Pero ahí estoy yo enfermo de celos en esa penumbra tuerta
dejad alguna vez que se detengan los partos
con qué gusto evitaría esa hora
y en qué placer espantaría esa aguja venenosa
que nos hizo así de tristes.

Yo quería cantar para quedar descubierto.
Yo, campo del océano, furor del relámpago
he mirado atrás para llorar con los matorrales
he visto días ahorcados y la furia de enemigos.
Me basta ahora saber que cantan
me basta el triste instrumento de su sentido.

Adiós, adiós
Nadie canta mejor que ellos mismos.
Adiós Madre
nadie canta mejor que tú y ellos:
............- El hombre es el fracaso

  
Christian Formoso: (Punta Arenas, 1971): Es Licenciado en Educación en la especialidad de Inglés por la Universidad de Magallanes, institución donde cursó estudios de post-grado en Educación. Realizó un Magíster en Estudios Hispánicos, mención literatura, en Villanova University, Philadelphia, EE UU. Autor, entre otros poemarios de El Odio o la Ciudad Invertida (1997); Estaciones cercanas al sueño/Los coros desterrados (Ediciones U. de Magallanes, Chile, 2003) Puerto de Hambre (Ediciones U. de Magallanes, Chile, 2005) y El Cementerio más Hermoso de Chile (Editorial Cuarto Propio, Chile, 2008). Entre otros reconocimientos ha obtenido la “Beca de Creación Literaria” del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, en 1999; y el “Premio Binacional Literario Chileno-Argentino de la Patagonia”, versiones 1998 y 2000. Con Puerto de Hambre obtuvo el Primer Premio del Concurso Nacional “25º Feria Internacional del Libro de Santiago – Sismo Nacional” del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile. Ha participado en encuentros nacionales e internacionales de poetas, siendo además gestor -como director de la Corporación Literaria “Patagonia Escrita”- de numerosas iniciativas de difusión de la literatura en la Región de Magallanes. Poemas suyos aparecen en: Al Tiro, Panorama de la Nueva Poesía Chilena (Ediciones Vox, Argentina, 2001) George Trakl; Homenaje desde Chile (Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 2002) Antología de la Nueva Poesía Chilena (2ª Edición, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 2003), Cantares: Nuevas Voces de la Poesía Chilena (LOM, Santiago de Chile, 2004) y Muestra de Poesía Chilena Contemporánea (Hofstra University, N. York, EE UU, 2007). En 2008 obtuvo la “Beca de Perfeccionamiento” del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, para abocarse al estudio crítico y actualización del libro Historia de la Literatura de Magallanes. Colaborador de la Revista Derrame.