sábado, 22 de octubre de 2011

ENRIQUE DE SANTIAGO




REQUIEM BAJO UNA ESPIRAL

Vuelvo a mis secretos,
màs adentro de mi habitaciòn añosa, preparada para la hora nupcial que gimiò inconclusa,
como tantas veces,
y asi aprendi a ser sobreviviente mil veces,
siempre volviendo hasta mi marsupio,
¿o hasta la recepciòn de mi memoria?
No lo se hay un compàs de espera en esto,
solo se que no soy hallado al tacto,
y puedo perderme lejos,
dentro de la hermeneutica de mi nombre arcano,
sin habeas corpus
el que palpita su registro en la misteriosa bòveda craneana,
donde se borran las vicisitudes que dijo un necromante,
para asi quedarse casi intacto, sin dudas de por medio
porque no arrastro la culpa de los anèlidos,
de forma tal y plena,
en este estanque de palabras,
que arriva para cegarme con sus sonidos àureos,
y asi no escuchar tu aroma,
nunca lo sabrè,
ese que se empina desde tus lejanias incorruptibles,
con melodias sagitarias venidas desde el inframundo,
donde te imagino inmòvil en la purga diaria
y constante,
esa que atemoriza mi adventicia existencia,
que luce blanca y lechosa como espuma,
saliendo de mis carnes,
para moverse hacia ti,
¿sin saber por què?
¿y para que?,
solo se que se trasladan a tus fronteras,
y te pronuncio con un sudor impertinente,
fuera de la biosfera llamada escena primera,
antes del saludo de la mañana precipitada en tu fuente,
la que desliza palabras en un pàramo irreductible,
desde donde me opones tus muros almenados
cuando te espio desde mi balaustros,
con una mirada de infante,
porque voy a pie,
y ademàs soy un niño,
que dejò su nostalgia en un papel de viñetas.
Una suerte de sobreviviente de la estampida del hombre.


Y una nàyade cuida hoy las napas de mi existencia,
donde bebo de mis recuerdos,
y diligente devuelvo el liquido con mis lagrimas.

Entonces vuelvo al sòtano que lacra mis palabras,
las que no digo
por temor
por no querer ser mal entendido.

Pocos leen,
solo llegan con un guiño de cortesia,
lo supe siempre,
por eso escribo para mi espejo,
y solo canto letanias para mis ojos sonàmbulos.

Sostengo las palabras para mi fenotipo,
pues queria unos centimetros de màs
y extiendo el alma para verme entre tanta criptica intersecciòn,
luego la recogo, con cuidado
como alcanzando la sublime levedad de tus auroras,
dia tras dia
en un sacro ritual intermitente,
en cada acto inùtil,
para ser solo un jornalero que se busca
sin qu el orbe lo perciba,
sin efectos para los indices bursàtiles,
solo cultivando mi sagrario, nada màs que eso
y ya sin equipaje emprendo el viaje,
hacia lo abismal encàustico de mi ser,
para no ser sorprendido en los asomos,
aunque me cueste no verte,
para asi ser ajeno al dolor de lo evidente.

Pues era el acèrrimo observador de tus viajes nocturnales,
y preparaba mis emboscadas sobre una nube orbital,
para que te rindieras a mis manos sorpresivas,
donde no hay augurios que te toquen,
solo el azar en forma de caricias,
con el temblor similar al que se expele en la virginidad
asi llegò el abrazo, desnudo.

Y tu ser despliega la humedad para la entrega
y te amè sobre una estrella fugaz,
como un beso,
como ese sueño donde me encuentras,
¿Lo recuerdas?
donde incito a las dudas
mezcla de un mal partido, y de un arlequin insano
como cuando llueve,
pues cae nuestro sudor a la tierra,
y la germina.
Y no sabes lo que siento,
de hecho nadie lo sabe.
Imagina que no soy quien escribe,
de hecho no lo soy,
tome estos versos prestados,
de un poeta que te amò en una vida anterior,
y tù lo amaste en esa vida anterior.

Pero vuelve el dia para aclarar mis dudas,
y despierto solo.....
y a fin de cuentas, ¿a quien le importa que me vaya al Shambhala,
o a una siguente esquina?

Pues soy un bùfalo sin manada,
y un selenita que perdiò su luna,
pues cantè a las flores del estìo cuando no debi,
ni sabia como.
y carguè las dudas al mirar mi brazo fundente,
tocando tu cuerpo,
tu altar erògeno,
y al sentir el vapor surgido del amor,
In illo tempore
doblè mi cuerpo entre las ramas dolorosas.

Ya que no habito con ustedes,
soy una mera ilusiòn,
el espejo canta su canciòn,
y la viuda me trae flores marchitas,
como mi cabeza,
y mi llaga pretèrita,
las que dejò la tortura,
y unos voltios de màs.
Todo lo guardo en un vaso de cloroformo,
para asi guardar mis pecados,
(que no son pocos)
Los que juzga un mundo con una extraña moral
y se rebalsa sobre mi bitàcora,
donde tambièn anidan celacantos,
para recordarme mi destino,
y el tuyo que viaja en otra direcciòn,
es lògico,
en este plano todo se viste de decisiones apropiadas,
las que vienen despuès de la densa lluvia,
esa que vendrà inèdita a develar las cortinas de un paisaje
ya extinto.

No creo en los humanos,
creo en los muertos,
que ya no son humanos,
son coleòpteros invisibles,
pues ya estàn limpios,
sin el peso excesivo de la carne,
ni con el calzado del protocolario,
solo la levedad de navegar por la isoglosa,
que conduce a mis lejanos hermanos,
los que me aguardan,
sin hacerlo.

Abro entonces ventanas con una palabra enjuta,
con un deseo,
como esporas que obedecen a la noche,
despuès de siglos de espera.

Es cuando tomo el curso lejos de los emblemas,

lo màs cerca de un aràcnido de ocho ruedas,
algo inusual,
algo irreverente,
suave y terso como un traje de pètalos,
como el vestido de Ceres,
despuès de la disciplinada germinaciòn,
el mismo que llama al amor volcànico,
en sus ciclos olvidados,
interminables,
como el sexo hermafrodito de los caracoles,
como tortugas desovando en la playa,
en la oscuridad nocturnal,
bajo los designios astrales,
que ademàs son làmparas de una antigua cartografia
los mismos que guardan mis razones,
mis devociones hacia ti,
mi vocaciòn perdida,
sepultada,
como huevos del quelonio
esperando las mareas.

Mi parpado a estas alturas ya me pesa,
pero me quiero morir escribiendo,
sòlo permiteme soñar,
por eso no respondas
por ahora...
quizàs en seis años màs,
es el rito penitente
de un ermitaño como yo,
dentro de un limbo que ya no es
el Papa lo dijo hace tiempo,
el que se muere se va directo al cielo,
pues era demasiado aguante para uin creyente,
despues de la antesala vacia de la vida,
y ante la concurrencia masiva de àngeles a poto pelado,
era mucho ya, el no haber nacido con un apellido de un Pipiolo.

No hay tiempo y eso es bueno para mi esperanza,
mi vuelo sin plagios
como una grulla isòmera,
algo parecido a una profecia,
que trae escritos bajo el ala
con soluciones oportunas en base a lo empirico,
para asi volar sobre montañas empinadas,
y corrientes indescifrables,
saliendo al paso de un archiduque retòrico,
que vive haciendo apologias sobre la monarquia,
como los necios con corbatas,
hablando de los peligros de subir el salario,
y justamente eso es un sueldo,
solo sal,
sal en el largo camino de los pobres,
los muchos,
como yo,
pues soy uno de ellos,
renunciè hace años al perfume de palacio,
con sus calesas festivas,
y sus inmorales votos
donde no entran nuestros derechos fundamentales,
tradicion republicana
donde veo niñas entrar a los autos
por dinero para pegamento,
y por eso no bebo,
solo de vez en cuando,
pues deseo afrontar sobrio la vida,
cada primero de enero,
cuando viajan las alfombras al sur,
y los nidos quedan vacios,
contando con la promesa de que volveràn
como hidras en una playa,
con el sol sobre los tentàculos,
los que quieren abrazarme,
para deciiir adioòs vida mìaa,
solo tienes que decirloooo...
la mùsica entra entonces en escena,
es un buen lugar para acariciarte,
ya que los parpados cesaron su labor,
y a medio camino cojo risas escolares,
para depositarlas en mi làpida,
como homenaje al equinoccio que se va,
y se despide de tu cabello.

Si has llegado hasta aqui,
felicito tu locura,
esto no es un poema
es un aliento toxico que paraliza,
se esconde en tu pantalla,
listo para la emboscada,
y asi sembrar flores hasta tus huesos,
no hay vuelta atràs,
ya que pasaste el punto de no retorno,
mi abrazo flamìgero era la frontera,
despuès de eso,
el exilio,
un no entenderse en esta prisiòn de genes,
buscando a otros genes compatibles,
sin poesìa
lejos de las urbes,
y tambièn del orbe,
màs allà de la cordura de la galaxia,
de lo que ni imaginas,

porque esto no es literatura fantàstica,
son los sueños,
las elegias de un surrealista,
escritas para ti,
para que me conozcas y sepas la verdad.

Sirvete y bebe de mi copa,
inhala muy fuerte,
pues abro el libro entonces,
este que sale de mi cabeza estropeada pero ilesa
una suerte de Atenea revolucionaria
y surco con la zurda el gas metano de la creaciòn,
el que abunda en un peo
¿Por què sonries?
te vas a morir,
parece un triste final para tu belleza,
pero es mentira,
tu cuerpo se graba cada segundo en la pared de una nebulosa,
al fallecer te entregan un vale y escoges el cuerpo acorde a tus alas,
niña, adolescente, mujer, anciana?
cualquier cosa es posible,
¿o no ves el bùho que enreda tu cabello pùbico?
mientras canta rancheras, liba tu piel cavernosa,
ese es mi mundo,
te lo presto,
junto con el bùho,
aprende de ellos,
del mundo y del bùho,
sabe demasiado para sus dos siglos de vida,
pues sabe leer su ADN,
como yo,
pero se menos que èl,
por eso mis amantes se han quedado con el bùho,
y las amantes de otros antes que yo en este pàramo,
¿Cuàl lugar?
¿Este que resplandece dentro de mi ermita?
Es un valle,
Ahi hago beber placeres al alma,
y tengo un camello que escribe epìstolas a sus clientes,
y ademàs es cerrajero,
fabrica llaves para Shangri-Là
y saca fotocopias de su ano,
las vende a buen precio,
solo depositas media fe en su cuenta corriente,
y te llegan por correo,
si gustas, te lo envia con una rana mensajera,
yo lo hice y le creo a medias,
bueno, sus clientes piensan lo mismo de mi.
Y nos cantan un "feliz no cumpleaños a ti",
a pesar de ser poco creibles,
pero ambos amamos a los niños,
y recolectamos amigos imaginarios,
los que quedan en el camino cuando los niños crecen,
tengo cientos en mi casa,
ellos peinan las plumas al bùho,
y me aplauden cuando emprendo sueños imposibles,
como este,
pero que importa,
me hace bien,
te harà bien,
pues el verso sana,
entonces solo cierra los ojos,
y sonrie.

Enrique de Santiago: (Santiago de Chile, 1961). Artista visual, Gestor Cultural, Poeta y Ensayista. Es integrante y participa de las actividades del Grupo Surrealista "Derrame". Ha expuesto su obra en más de 70 exhibiciones individuales y colectivas en: Chile, Argentina, Cuba, Venezuela, Mexico, Holanda, Portugal, Ghana, Rumania, España, Italia, Francia, Lithuania, Grecia, EEUU, Japòn, Republica Checa. 

Participa en el Movimiento "Phases", desde el 2005. Ha colaborado en revistas como "Derrame", "Escaner Cultural" y "Labios Menores" en Chile, "Brumes Blondes" en Holanda, "Adamar" de España, "Punto Seguido" de Colombia, "Styxus" de Rep. Checa y otras publicaciones impresas y digitales.
Del 2099 al 2011 Co-organiza "El umbral Secreto", Exposiciòn Internacional del Surrealismo, en Santiago, Valparaiso, Antofagasta y Chillan. Ha sido curador y gestor de exhibiciones en torno al Surrealismo y otras corrientes, organizando muestras en la Fundacion Itau de Ludwig Zeller, Mario Murua, Matta, Hernándo León, etc. En 2012 publica su primer libro: "Fràgiles trànsitos bajo las espirales", (prologo de Rodrigo Verdugo), Ediciones "La polla literaria", Santiago de Chile. Actualmente escribe “La historia del Surrealismo en Chile”. Desde el 2012 colabora en el libro “La Historia del Surrealismo” de Arturo Schwarz (por editarse en Italia en 4 tomos) “Historia del Surrealismo en Latinoamérica” de Floriano Martins (por editarse en Brasil y Colombia) y en “Historia de la Vanguardia Latinoamericana” de Floriano Martins, también por editarse en Brasil. Prepara su segundo libro de poesía “Bitácora de viaje”.








 

lunes, 10 de octubre de 2011

TEÒFILO CID





I

La soledad es un reflejo de las horas dichosas
Por su espiral las zonas blancas
Que aparecen como causa de las negras
Vierten en la hondura su compacto mecanismo
Y los recuerdos calzan zapatos puntiagudos
Sobre el cojín de las sienes apagadas.

La sociedad es un estanque con faunas de alcohol
Millares de pálidas tribus de nicotina
Canoas frágiles de sed
Y un cielo que interceptan nubes ebrias.

Vencido por sus aguas hojarasca soy
Árbol de río de azúcar
Lluvia angélica tostada por el sol
Mi soledad es un paraguas que se quiebra
Como un trozo de voz.
En torno a su eje
Brillantes lagartos trepan
Y hay siesta en el trigal.

Yo recuerdo una mañana sombría
Exactamente equilibrada para aquellos años
De extenuación y niñez
Los faroles temblaban bajo el remo de la lluvia
Yo miraba, yo miraba
Un bello témpano de amor tendido junto a mi.

Pasé la mano sobre el dorso azul
Y vi que los astros eran tiernas dependencias
De mis oídos
Que los sonidos de la luz eran dulces vertederos
De palabras de amor
Y creí sentarme mixto puente de dos pieles
Para cruzar aquel gran río, aquella ancha ría
Que había entre los dos.
Oh mía entre las mías
Ilumina el resplandor
El negro hálito de adios
Que yace en toda boca
Ilumina mi verdor
Las praderas que en los besos reverberan
Con sus vacas y sus méritos actuales
Oh amiga, oh virtuosa de la fuga
Que hoy te encuentre nuevamente en mis palabras
Creada por instinto de cansancio
O por valor



EL BAR DE LOS POBRES

Hoy he ido a comer dónde comen los pobres,
Dónde el pútrido hastío los umbrales inunda
Y en los muros dibuja caracteres etruscos,
Pues nada une tanto cómo el frío,
Ni la palabra amor, surgida de los ojos,
Como la flor del eco en la cúpula perfecta.

Los pobres se aproximan en silencio.
Monedas son sus sueños
Hasta que el propio sol airado los dispersa
Para sembrarlos sobre el hondo pavimento.
En tanto, cada uno es para el otro
Claro indicio, fervor de siembra constelada.

Y en la pesada niebla de los hábitos
Que en ráfagas a veces se convierten
De una muda erupción
De alcohólica armonía,
Yo siento que el destino nos aplasta,
Como contra una piedra prehistórica.

Pues somos los que pasan
Cuando los más abren los ojos claros
Al amplió firmamento
Que adunan los crepúsculos antiguos.

El mundo es sólo el sol para nosotros,
Un sol que ha comenzado por besar las terrazas
De los barrios abstractos...

Masticamos sus migajas,
Sintiendo que un espasmo egoísta nos mantiene,
Pues somos individuos, por más que a ciencia cierta
El nombre individual es sólo un signo etrusco

En los que aquí mastican su pan de desventura
Un viejo gladiador vencido existe
Que puede aún llorar la lejanía,
Los menús elegir de la tristeza
Y darse a la ilusión de que, con todo,
Es un sobreviviente de la locura atómica.

Sentados en podridos taburetes
Ellos gastan los últimos billetes
Vertidos por la Casa de Moneda.

Los billetes son diáfanos, decimos,
Carne de nuestra carne,
Espuma de la sangre.

Con billetes el mundo
Congrega sus rincones
Y parece mostrar una estrella accesible
Sin ellos, el paisaje es sólo el sol
Y cada cual resbala sobre su propia sombra.

Pero la Casa de Moneda piensa por todos
Y los billetes; ¡oh encanto del bar miserable!
Nos suministra sueños congelados,
Menús soñados el día desnudo de fama.
Al levantar os vasos se produce el granito
Del brindis que nos une en un pozo invisible.

Alguien nos dice que el sol ha salido
Y que en el barrio alto
La luz es servidora de los ricos
¡La misma luz que fue manantial de semejanza!

Hoy he ido a comer donde comen los pobres
Y he sentido que la sombra es común
Que el dolor semejante es un lenguaje
Por encima del sol y de las Madres.
  

COLLAGE

Los pájaros bordean el ocaso
con su sombra abrigan el paisaje.
Pájaros de leche,
pájaros de rientes mordeduras
que salen de la aurora como besos aplastados por la noche.

Ellos saben que la sombra
los protege, los defiende, los encierra
en un huevo de esmeralda.
Incansables aletean
sobre el césped de virtud de las sonrisas
como júbilos filiales del hastío

Pájaros de enigmas en la piel
pájaros de labios como ojos
que desnudan a la sombra de su tedio

Los seres son más lentos que el cabello
se espacian se aíslan en sus rocas
y hay dedos que el amor aún no ha tejido,
cuerpos que se agravan al amar su libertad.

Mundo natal mundo de donde vienen
rincones infinitos a formar su horizonte,
vestidos como naipes en un sueño
de amor y libertad.

Todos los pájaros son sombras que vuelan
latidos de un mismo pulso
arrugas de una misma ondulación
Todos los pájaros son siempre las doce

Sus alas espejos destilan
y donde hay una imagen los cuerpos ya no duermen
los pájaros-espejos sorben la sed de los cuerpos
la sed que es un cielo avisado al desierto

Pero los hombres
tienen sed de pensar en las sombra
que vuelan

Teòfilo Cid: (1914-1964).Poeta, Cuentista y Novelista Chileno. Es uno de los fundadores del Grupo Surrealista "Mandragora".Sus obras principales son: "Bouldroud" (1942),"El tiempo de la sospecha" (1952), "El camino de Ñielol" (1954), "Niños en el rio" (1955), "Alicia ya no sueña" Obra de Teatro escrita en colaboraciòn con Armando Menedin (1961),"Nostalgicas Mansiones" (1962), "Hasta Mapocho no mas" Cronicas, compilaciòn de Alfonso Calderon (1976), "Teofilo Cid; Soy Leyenda", Obras Completas, Compilaciòn y Edicion de Luis de Mussy y Santiago Aranguiz (2004).

lunes, 3 de octubre de 2011

RODRIGO HERNÀNDEZ PICEROS


EN LA VISPERA DE LO PRIMITIVO


Mi cerebro era la serpiente que carcomía las fronteras del sueño
Lejano país por donde permutaban aves
Había todo un aislamiento que la incomprensión 
Era tan sólo una cábala
Las armonías se constataban en acertijos de infancia
La búsqueda era penetrada por los ojos de un jabalí
Había tanta espera concentrada en los párpados de un ciego
Un disparo sintiéndose víctima de la sin razón
Y un sin fin de niños jugando a incendiar el planeta
Por donde pasaban ritos e invocaciones
Bajo viejas danzas sumadas al eje de la existencia
Había todo un porvenir en el color de los caracoles
Una tregua esfumada de la boca de un arácnido
Que hacía más deliciosa esta apertura de las cosas
Tan semejante a una crucifixión en día domingo
Había un compás derramado en alquimia
Paralelos atrapados en el ojo del tiempo
Cordura anticipada por el huracán del silencio
Bestias entregadas al olor de la noche
Había un gesto provocado por la indiferencia de la muerte
Bajo señales divinas grabadas en piedras
Pasatiempos inventados en la juventud del mundo
Que conducían a la búsqueda del rinoceronte
En la víspera de lo primitivo y su esplendor.


Había un desayuno que latía en borbotones
Mientras las miradas golpeaban los frutos lunares
Y caía un agua incandescente que desarmaba todo
En una esquina la palabra ‘español’ era sacada de su contexto
Para columpiarse en el sueño del tigre
Había bellos recuerdos acogidos entre la niebla
Cual ciego que reconoce su propio rostro
En el fermento de los líquidos uterinos.



Las esferas juegan a ser nudos de olas
Mientras yace la quietud del fuego
A través de visiones antiguas
Como un recado de la niebla
Aún cuando todo es mito
Perros envueltos en siglos
Comparaciones perfectas
Entre la noche y su reflejo



Rodrigo Hernández Piceros: (Santiago de Chile,1974-2019). Poeta, Periodista, Gestor cultural y Licenciado en Comunicación Social. En 1997 junto a Aldo Alcota fundó la Revista Derrame que es la publicación oficial del Grupo Surrealista Derrame que integran poetas y pintores.
Junto a ellos ha organizado una serie de eventos tanto a nivel local como a nivel internacional, entre ellos varias lecturas poéticas, lanzamientos de libros, perfomances, exposiciones, etc.
Es así como participó en la organización de la exposición internacional “El Umbral Secreto” (noviembre 2009) que reunió la obra de más de 200 artistas de todo el mundo en el Museo Salvador Allende y también en la muestra-homenaje "Roberto Matta: Au milieu des fauves” presentada en el diario "La Nación", de Santiago en noviembre del 2004. En el 2008 es invitado a colaborar en la exposición surrealista ‘O Reverso do Olhar’ en Coimbra, Portugal. Y en el año 2005 escribió dos textos para el catálogo de la exposición “Derrame Cono Sur o el viaje de los argonautas” de la Fundación Eugenio Granell en Galicia, España.
‘La Perseverancia del Sueño’ es su primer libro y fue publicado en noviembre del 2006 (prologo de Marie- Dominique Massoni, e ilustraciones de Romual Roudier), bajo el sello de Ediciones Derrame. En marzo 2011 La Editorial "Brumes Blondes" (Holanda) publicó un booklet con 8 de sus poemas traducidos al holandés por Laurens Vancrevel. En esta colección se han publicado 21 cuadernillos y sólo dos chilenos figuran: Ludwig Zeller y Rodrigo Hernández Piceros. En 2012 publica: "Pasajero de la eternidad", Ediciones de la Anjana Suta Academy Chile, Santiago de Chile. En 2019 se publica su libro póstumo "Visiones, Mantras y Sueños", Ed Dharma Comunicaciones.
También parte de su obra poética ha sido traducida al francés e inglés y holandes y sus poemas han sido publicados en revistas y catálogos de Francia, Colombia, Holanda, Portugal, España, EEUU y Chile. Como periodista en los años 2002-2003 fue colaborador del área de comunicaciones de la Dirección para la Comunidad de Chilenos en el Exterior (DICOEX) del Ministerio de Relaciones Exteriores. También escribió para la revista “El Volantín” y el boletín de DICOEX. Desde hace cuatro años practica bhakti yoga en ISKCON Chile. Es editor de la revista Utsaha de la Anjana Suta Academy Chile.
Hernández Piceros se encontraba al momento de su muerte trabajando en un cuarto libro de poemas: "Las reglas del infinto" , en un libro sobre Joaquín Edwards Bello y un libro homenaje al poeta Armando Uribe.

lunes, 26 de septiembre de 2011

JORGE CÀCERES





ODALISCA Y MAGNOLIAS

Yo quiero que las ramas se quiebren en el bosque
Cuando una media de mujer cae
Como una telaraña que sale de su marco
Entre dos líneas negras que se levantan de la zona
Dos frascos de cristal en un círculo de ónix
Que reposan al centro de una esponja
Cuando ella tiene el aire de reír.

Yo veía un tejedor de lana en el cabo de este muro
Un pájaro que fuma entre nosotros dos
Y la mano que yo escojo ya no está más ahí
En el refugio de los últimos colores
Que llegan como un grito
De los últimos objetos de maíz
Una jaula ha dejado de bailar en la nariz del canario
Pues las últimas nubes no queman el follaje
Yo espero la hora más fría
Porque yo habito ahí
Cuando una gota de sal se quiebra en el filo de la puerta
Entonces para mí cae.




PASADA LIBRE

Y un peldaño entre la más helada sombra
En el centro preciso de estos cuatro muros
Absurdo centro de la libertad de la lámpara
Girar allí como siniestro especial sobre la alfombra
Especial porque protesta en el nivel
Especial porque sus orejas son las mismas de siempre
Por la mujer del periódico colonial
Por la sombra pagada
Por su gran sueño que se repite
La exactitud de la punta del pie
No es más que el brazo del reloj que resbala
Como una fruta sobre la baranda
De una escalera
Como un renegado de un sueño
Que avanza con las manos en tres
De peldaño en peldaño hacia la cima
Cargado de serenidad de infancia
Descubre su rostro al obscuro júbilo
Descubre un metal entre sus amigos que bailan
Un gran fuego de rubor y el latido que llama
Y el arco iris sobre las aldeas invisibles
Cuando soplará el viento que muerde las rocas
Para los desconocidos para las últimas tazas
Para las manos entre los pliegues de abanico
Exactamente los pliegues de un ala
De una ceniza de su cuerpo que habla
Sobre la mesa proceden en el sitio de onix
Quienes sino el correr de la luz prisionera
Y el cauce de la hora por cumplirse
Y un pecho descubierto corazón batiente
Contra unas cifras mendigas
En el filo de una oreja de coral
Que es de despojos que nieguen la presencia del amor
Que niegan la caída de la muleta
Sin haber porqué.



COLLAGE

A la llegada de los pájaros ellas son víctimas del sol
Ese sol que tú respetas sol de la costa
Que yo no he sabido gobernar vedme aquí junto a la llama
La llama de fuego de tempestad
Donde se miran las arcillas lamparistas

Estar entre las fieras de gritos de nieve
Ellas me saludan
Ellas son la llegada del océano de un gran día
El más bello y el más orgulloso pájaro de uvas.

Jorge Càceres: (1923-1949) Poeta, Collagista y Bailarin Chileno. Fue el integrante màs joven del Grupo Surrealista "Mandragora". Sus obras principales son: "Renè o la mecànica celeste", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile,  (1941), "Pasada libre", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1941), "Monumento a los pàjaros", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1942), "Por el camino de la gran piradime polar", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1942), "El frac incubadora" Ediciones Mandragora, Santiago de Chile. (1946),"Textos Ineditos", recopilaciòn postuma de Ludwig Zeller, Toronto, Ontario: Oasis Publications, (1979) "Jorge Càceres, Poesia encontrada" Recopilaciòn de Guillermo Garcia, Pedro Montes, Mario Artigas y Mauricio Barrientos, Pentagrama Editores, Santiago de Chile (2002), "Càceres, el mediodia eterno y la tira de pruebas, obra completa", recopilacion de Luis de Mussy, Editorial Cuarto Propio, Santiago de Chile (2005).

viernes, 16 de septiembre de 2011

ROBERTO YAÑEZ



SE ROMPE EL MECANISMO DEL SILENCIO

I
El dia se ha desatado
sin que pudièramos participar
el alba es un caballo muerto sangrando luz
los àngeles que me han cuidado
volaron hacia otros amaneceres
la teta del alba rozò mis entrañas.

II
Se hizo el ocèano por el mundo
las gaviotas sin hilos buscan la noche bajo sus alas
el viento trae ideas bajo el brazo

III
El alba fue el dado divino de los sueños huidizos
el oceàno es un gran cerebro
han roto el cielo diàfano
que hubo al comienzo de esta carne,

han roto el espejo de gesto ultramar

bajo los puentes viajan los mendigos de cuarzo,
¿habràn traido desde la muerte aborigen
el gran sol que nos olvida al fondo del cielo?

y el espiritu
¿girarà como la piedra alrededor del agua?


TARDE

Una locura africana pasò a travès de mi,
una carne irregular en la cima de un dìa devorè;
tarde, en los caminos, los locos rompian citaras
y aùn olvido.

Todas las alturas violè, lleguè demasiado temprano
nadie sospecho nada;
en los teatros me han visto barnizando con semen un maniqui.

Nunca estuve allà.
Estuve pintando moscas mediterraneas en Estaciòn Central.

Tù no venias. Tù no venias. ¿Quièn eres tù?


EN EL ESTADO DE MI NUBE VISLUMBRO EL ESTADO DE MIS ASUNTOS


En el estado de mi nube vislumbro el estado de asuntos.
Y sobre el agua paradójica la zona de la sombra perfila el mar en la flor de la lumbre.
Sobre el abismo la luna levita de espaldas y con relación a la nada la nube es un contrario que se reintegra.
El agua sube por el apuro del agua y se hace perla pocas veces vista.
Un ejemplo es el espejo que da la hora según la palabra signo.
La mano liberada tapa el agua con un ojo arrancado de pez y lo universaliza.
Por lo tanto hay mucho que hacer y el signo de la nube es tragado por la lluvia o por
el acento del hombre o por la coma de la puerta.
En las horas de la mañana observo el mar.

Roberto Yàñez: (Berlin, Alemania,1975). Poeta, Pintor y Cantautor. Es uno de los editores de la Revista "Derrame" y de la Revista "Labios Menores". Intregrante del Grupo Surrealista "Derrame". Creador del metodo de interpretaciòn circular. Participa ademas en las actividades del Colectivo "Casagrande". Sus principales obras son: "Poemas encontrados en San Pedro de Atacama", (prologo de Bernardo Echaurren), Editorial Magica de Chile, Santiago de Chile, 1999, "Espejo ultrasombra", Editorial La Calabaza del diablo, Santiago de Chile, 2001, "El objeto del vèrtigo", (prologo de Federico Schopf e ilustraciones de Daniela Gallardo Zderich ), Ediciones Brazo de Cervantes, Santiago de Chile, 2004."Poema de pepito",(cuento infantil con dibujos de Daniela Gallardo Zderich), Imprenta Caligrafia azul, Santiago de Chile, 2008,"El Objeto del Vertigo", (segunda ediciòn), Alois Gmeiner Editor, Austria, 2011,"Lluvia de primavera", Colecciòn Insel, Editorial Suhrkamp Verlag, Alemania, 2013, "El reino inestable", (prologo de Rodrigo Verdugo), Ediciones Derrame, 2015. "Ich war der letzte Bürger der DDR. Mein Leben als Enkel der Honeckers. Insel Verlag, Berlin 2018. Ha participado en diversas exposiciones internacionales de surrealismo en: España, Portugal, Alemania y Italia. Su obra se encuentra traducida parcialmente al: Croata, Aleman y Vasco.


martes, 6 de septiembre de 2011

BRAULIO ARENAS







A MERCED DEL SUEÑO

El mar quemante
Todas sus costas son de hielo.

Ahí se apaga
El fuego con delirio
El nombre con memoria
Y se sueña
Con tormentos del día.

El mar quemante
En una representación misma
De piraguas
Detrás de su pecho
Su cabeza es un corazón terrible.

Su amor está en el día
Como el tigre en la calle
Con sus ojos de grisú.

Todas las costas son de hielo
Su cabeza misma es de hielo
Su amor es lúcido es fascinante
Un paso más y el amor se cambia
En memoria terrible
Aún en orgullo en olvido
La que se ve lo que se escucha.

En pleno fuego
Es un ser humano
Es una gaviota humana
Con su frente intacta
En pleno aire
Es un ser humano.



 
LA CARROZA DE QUINCE RUEDAS
 


Yo buscaba a través de la máquina salina
Que segaba con ansias lo que tenía para vivir
En busca de esa llave circunstancial de muerte
Que estuvo a punto do romper en blanco
El nombre adora en planos inclinados
Que sabe del sol lo que otros saben del granizo
Lo que otras nadas por reinas por nosotros
Alejan hasta saber quien de nosotros
Quien de ustedes estaba quien de mí
A punto de sucumbir propicios precipicios.

Ellos eran las olas que pasaban al oído
Rompiendo las cavernas en veinte mil ecos
Una de ellas iba pastoreando
Tendía hacia el abismo
Sus pasos eran fértiles
Una de ellas iba de avestruz
Tanto como la muerte inventando el amor.

Los pasos de sangre que pagan un excesivo precio
Por la sangre
Ya sabéis cuánta sangre puede servir de base
A las miradas que habían perdido toda la sangre.

Yo soy Cronos el padre del fuego
Y por lo tanto abuelo del espacio
A vuelo de pájaro he visto su armadura
He visto al espacio con los ojos desangrados
Ojos donde es preciso leer entre líneas.

Por costumbre la sed
Que había dejado el mar a la buena educación.

Yo te amaba entonces
Yo era placer
Me paseaba por una avenida de viejo gentilhombre
Las heridas eran demasiado grandes espantosas inútiles
Como la misma lámpara que fingíamos
Y tan inútil
Como los gritos de esa ciudad botánica
Que nos envolvía con sus princesas subterráneas.

Amabas el ser perdido que alcanzaba a romper
Su rostro para inducir a error a los espejos
que alcanzaba a romper con llamas un solo mar helado
Helado para que por él pasara
Sin transición un rostro único
Un rostro desde mi amor
Hasta tu error


  
LUZ ADJUNTA
(Homenaje a Vicente Huidobro)
 
Como el océano, él sentía la atracción insólita de los astros. Su sueño seguía el curso de las mareas, y siempre tuvo -en cuanto luz- una pronunciación de estrella.
Desde el instante de conocerte, yo supe, y con cuánta tristeza, que su sueño, tarde o temprano, despertaría en una realidad estelar, y que por mucho que sus manos acariciaran con amor las rosas del jardín, un día su signo luminoso le haría reconocer su constelación.
Tierra mía, tú despediste a quien creías tuyo para siempre, y entre lágrimas le viste partir.
Y son estas lágrimas de ternura las únicas que pueden formar, de nuevo, su rostro en ciertas noches.
Sin embargo, su estrella nos envía su luz y sigue nuestra conducta. Muchas veces, en el día claro, levanto mi mirada y veo su estrella, invisible acaso, pero de perfil luminoso para los ojos del recuerdo. Estrella como un pensamiento de diamante, estrella interior, tú escuchas a los niños que juegan en el jardín, oyes sus voces, sus cantos y sus risas.
Todo es familiar para ti. Todo lo que fue sueño y esperanza ahora es para ti realidad y evidencia.
Y miras el mundo con una sabiduría de astro. Saliste de tu perfección de poeta para entrar en tu perfección de luz.
Por ti sabemos ahora cuán sencillo es conseguir el resplandor del amor.
Y cuán difícil es torturarse en conseguir las tinieblas del odio.
¡Cómo los seres humanos corrompen sus vidas y se afanan día y noche en alcanzar esas tinieblas!
Triste destino el de ellos.
Si por cada año que malgastan en acumular odio y tiniebla emplearan sólo un instante en derramar amor y luz, ¡cuán perfecta sería la vida!
Tú lo sabes y sonríes como estrella.
Y besas como estrella los ojos claros de tu hija, a los cuales el llanto coronó con mayor hermosura.
Y rondas como estrella entre los árboles, susurras entre sus hojas, te haces color entre las flores, palabra en nuestro silencio.
Y cantas como estrella en nuestro sueño, y como espiga curiosa haces brotar el amor en el erial monótono del mundo.
Eso fue tu poesía, el espejo intacto del amor.




Braulio Arenas: (1913-1988).Poeta, Cuentista, Novelista, Dramaturgo y Collagista Chileno. Premio Nacional de Literatura 1984. Es uno de los Fundadores del Grupo Surrealista "Mandragora" y su principal teorico. Sus principales obras son: "El mundo y su doble", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile,  (1940),"La mujer mnemotècnica", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1941),"Luz adjunta", Ediciones Tornasol, Santiago de Chile, (1950),"La simple vista" (1950), "En el ocèano de nadie" (1951)," La gran vida" (1952),"El pensamiento transmitido", (Ilustraciones de Jacques Hèrold), Ediciones Gravida, Santiago de Chile, (1952),"Discurso del gran poder" Ediciones Le grabuge, Santiago de Chile, (1952),"Ancud, castro y achao" (1953),"El cerro caracol", Ediciones Separata Revista Atenea, Santiago de Chile, (1956),"Versiòn definitiva", Ediciones Falansterio, Santiago de Chile, (1956)."El a c g de la mandragora" Ediciones Mandragora, Santiago de Chile,  (1957),"Poemas" (1959),"Adiòs a la familia" Ediciones Los cuatro elementos, Santiago de Chile, (1961),"La casa fantasma" (1962),"Ancud Castro y Achao", Ediciones Altazor, Santiago de Chile, (1963),"Vicente Huidobro y el creacionismo" (1964), "El emperador", (!965), "El juego de ajedrez o visiones del pais de las maravillas", Editorial Lord Cochrane, Santiago de Chile, (1966),"Pequeña meditaciòn al atardecer en un cementerio junto al mar", (Ilustraciones de Ludwig Zeller), Ediciones Orfeo, Santiago de Chile, (1966),"El castillo de Perth", (Ilustraciones de Enrique Lihn)  Editorial Orbe, Santiago de Chile (1969),"La endemoniada de Santiago", Editorial Monteavila, Caracas Venezuela, (1969),"En el mejor de los mundos", Editorial Zig Zag, Santiago de Chile, (1970),"Samuel", Editorial Universitaria, Santiago de Chile, (1970),"El laberinto de Greta", Editorial Huda, Santiago de Chile, (1971),"Los mozos de Monleòn" (1971)," Actas surrealistas" (1974),"Berenice: la idea fija" (1975),"Los esclavos de sus pasiones", Editorial Nascimento, Santiago de Chile, (1975),"El cantar de Rolando" (1975), "Morales Jordàn", Ediciones Barcelona, Santiago de Chile, (1975),"Una mansiòn absolutamente espejo deambula por una mansiòn absolutamente imagen", Ediciones Universidad Catolica de Valparaiso, (1978),"Los sucesos de Budi" Ediciones Aconcagua, Santiago de Chile, (1980),"La situaciòn fisica del castillo kafkiano", (1980),"Escritos y escritores chilenos", Editorial Nascimento, Santiago de Chile, (1982),"Los dioses del Olimpo", (1983),"La promesa en blanco", Editorial Quimantu, Santiago  de Chile, (1984), "Escritos mundanos" (1985),"Memoràndun chileno" Editorial La Noria, Santiago de Chile, (1987), "Braulio Arenas, realidad desalojada : antología". Santiago, Chile :Universidad del Desarrollo, Facultad de Educación e Humanidades, 2009.










sábado, 27 de agosto de 2011

ENRIQUE GOMEZ-CORREA





LA MEMORIA PERMITIDA

Adoro las catástrofes interplanetarias
Las ciudades extrañas
Amenazadas por algas carnívoras
Sus repentinas aniquilaciones
Mientras oigo ese sonido horrible
De la luz que pasa a través del espacio
Y que es puramente la memoria.

Digo esos seres visibles que transitan
Amparados por el sueño
Digo sus pisadas
El calor de sus rostros.

Porque ellos entonces se iban se doblaban
Giraban en la bruma
Y como el cielo volvía
A sus antiguos límites
Se supo que el Espacio moriría
Entre dos paredes confusas
Y decididamente devorantes.




ESPECTRO DEL AMOR

Los delirios me han despertado los sentidos
Y he visto a una mujer lujosamente fea
Que se defendía
Del hombre con una pluma de gavilán.

Los escasos muros caían
Como arrasados por la luz
Y el hombre era alto por dentro
Con un cráneo desprovisto de carne
Y sus bellos dientes denunciaban la víctima.

Ahí se escribía la más horrible página del amor
Con qué furia las aguas se partían noche tras noche
Dejando al desnudo
A esas ciudades pintadas con miel
Y destinadas a ser devoradas por los astros.

La mujer luz o tiniebla
Era aquí
Víctima de la cal que fluye del ojo
A pesar que en su sangre
Corrían varios sexos
Que le hablaban de un amor imposible
Donde el hombre era atormentado
Por un gran bosque.

La temperatura sin embargo subía
Y al exponerme a sus vapores
Alcanzaría como nunca esa zona libre del sentimiento
Donde ella es la inolvidable.




EL ESPECTRO DE RENE MAGRITTE

Cuando él descubrió la huella inefable de la luciérnaga
Había a su alrededor seres extraños identificables con la furia
Seres a cuyo paso el sonido guardaba silencio
Que os invitaban al fondo del mar al fondo del cielo
A la tormenta de los objetos.

Y tú René Magritte paseabas con tu espectro a cuestas
Con tu mundo desconocido forjado en la fragua del deseo
En el anillo de la imaginación
Que en tu dado era el dedo del fantasma.

Te reconocías en el ángel
A cuyo golpe de rayo era el árbol despiadado
Te reconocías en el árbol
A cuya mirada era la más perfecta estatua de carne y hueso
Eras entonces la tortura de la ventana frente al infinito.

Fuego del vendaval que parte de la cabeza a los pies
Fuego para llorar fuego para reír
Fuego próximo a lo que eres tú con tu ojo de fuego
Fuego nostálgico.

Tanta vida inútil
Tanto espejo sacrificado a instancias del círculo mágico
Tanto corazón al borde del abismo
Por qué la vida -la tantas veces recordada vida- ha de ser inútil?
Y tú lo sabes René Magritte
Lo sabes en el relámpago lo sabes en tu amor
Lo sabes en la más pervertida de las nubes.

Andas y desandas el camino que ya no es él mismo
A tu habitación llegan objetos conocidos y desconocidos
Y tú los invitas a cenar
Tú conversas tú les das la palabra
Tú les das el alcohol tú eres enigmático como ellos.

Pero yo vuelto hacia mí
Temblando en la página en que te escribo
Con mi vestón que he olvidado con displicencia te digo
Pasad espectro de carne y hueso
Pasad.



Enrique Gòmez-Correa: (1915-1995). Poeta y Diplomatico Chileno. Fue unos de los fundadores y principales teoricos del Grupo Surrealista "Mandragora". Junto a Braulio Arenas y Teofilo Cid funda en el año 1938 la Revista "Mandragora" que seria la publicaciòn màs prolongada en el tiempo dentro del Surrealismo Latinoamericano. Sus principales obras literarias son: “Las Hijas de la Memoria”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1940), “Cataclismo en los Ojos”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1942), “Sociología de la Locura”, Ediciones Aire Libre, Santiago de Chile, (1942), "La noche al desnudo", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1945), “Mandrágora siglo XX”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1945), “El espectro de René Magritté”, (Ilustraciones de Rene Magritte),  Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1948), "En pleno dia" Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1949), “Carta elegía a Jorge Cáceres” Le Grabuce, (1952), "Lo desconocido liberado; seguido de, Las tres y media etapas del vacío", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1952), "Reencuentro y pérdida de la Mandrágora", Edciones Mandragora, Santiago de Chile, (1953), "La idea de Dios y las vocales", Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1954), "Mandrágora rey de gitanos : drama inspirado en un cuento de Achim von Arnim",  Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1954), "La Violencia”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1955), “El AGC de la Mandrágora”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile (1957), “El calor Animal”, Ediciones del Grupo Fuego de la Poesia, Santiago de Chile, (1973), "Poesia explosiva", (prologo de Stefan Baciu) Ediciones Aire Libre, Santiago de Chile, (1973), " Zonas Eróticas”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1973), “Oasis”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1975), “Homenaje a Mayo”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1980), “La Pareja Real”, Ediciones Mandragora, Santiago de Chile, (1985), “Frágil Memoria”, (Ilustraciones de Eugenio Granell) Editorial Universitaria, Santiago de Chile, (1986), "Las cosas al parecer perdidas", (prologo de Pedro Crovetto y Sibylle Cunitz) Ediciones de la Universidad Catolica de Valparaiso, Valparaiso (1990), "El nombre de pila o el anillo de la mandragora", Editorial Universitaria, Santiago de Chile,(1991),"Los Pordioseros" Editorial Universitaria, Santiago de Chile, (1992).