FOTOGRAFÍA
Prisioneros de realidad absoluta,
abracen sus caos recientes en columpios de desesperación silenciosa,
pues los vientos ardientes
no decolorarán palabras presuntas,
sino las elevarán
a un festín de atrevidos animales públicos,
Hoy sostengo tu ataúd en mis manos;
negro como mar nocturno,
sombrío como voluntad;
nadie se acerca por el miedo,
y esto es mentira;
su perfume incita,
acaricia lamentos que
destrozan mil almas.
No te parezcas a mí;
su ataúd no tiene cabida para dos.
MIEDO
Cápsula de disfraz
indiferente
dentro tuyo conquistaría mundos de sueños,
acercad tus mejillas
a la luz de escenarios;
realiza tu show de miradas desnudas
al compartir tu asco
de imposibilidad,
de falta atrevida,
de huesos incrustados por incertidumbre;
salta y salta en tu espacio cuadrado,
no es una burbuja de vida,
es el eco de tu creación al silencio;
del espectador que espera verte sumiso a tu entrega.
Frota el pulgar derecho de tus pies húmedos
y besa
tu inconformado deseo de cópula estrecha
en este abrir y cerrar de ojos
de nubes de surrealidad.
cuando el vecino comenta tus flores de ciego,
preguntándose qué duda girará por tu alma.
¿Cuándo las palabras debiesen brotar
desde la mente al cuadernillo
sin interferencia del pensamiento?
¿Cuándo por complacer a todos te quedas sin vida
y retiras todos los vocabularios malditos
para decir que estarás bien sea lo que sea,
y ves que la preocupación de ellos es la tuya propia.
No teniendo cómo defenderte del mundo si no es con una química
descifrable sólo por el más certero de los científicos?
SOLO
me cuelgo en un alambre de hoja
para sacudir la tormenta.
Solo como calle negra.
Solo con ilusión hilarante.
Necedad de sentir tu amor alejado,
a distancia magna,
perecedera.
Me abro la carne verde
y me trago un árbol
que se arrepiente en silencio.
Me castigo romántico,
Muerto, con celos impropios.
Muerto, de apego escaso en lo ‘real’.
Veo sólo máscaras
y por ello estoy muriendo.
Las buenas intenciones vuelan
por el cielo desgarrado
junto a los corazones en llanto.
El camino es de una decadencia
desmedida.
II.
Una oración salió de mis labios trémulos
y mi piel congelada.
La lluvia había abandonado el lugar
para molestar a otros mendigos.
El sol llegó confundido
y lo miré hasta cegar mis pestañas.
III.
La noche llegaba con sus áspero silencio,
su ciudad se tornaba muda,
callada como muerte disfrazada.
Yo la veía llegar desde mi terraza,
acurrucado en un rincón.
La veía tan intensamente
que cerraba mis ojos para no irme con ella.
Me gritaba.
Mis ojos se posaban en sus estrellas débiles.
Querían caer.
Algo pasó y no pude verlo.
¿Fue el murmullo del viento?
Una sagaz ave me miró desde el infinito.
Bajó.
La acaricié como a una amante.
Era su noche.
Tibia y melancólica.
En una extensión de alas partió,
dejándome su más preciado don:
El amor por la noche de áspero
silencio.
CABIZBAJO
Cómo doblegar el paso cabizbajo
cuando los rostros proponen
seguir erguidos en un juego maquinal.
Cómo continuar una afrenta contra la vida
cuando esta se posa en forma vertical
y los aullidos son celosos de nuestra felicidad.
El camino se torna fallido
en los intentos sentimentales
y estamos a la diestra del temor y la inconsistencia.
Me declaro indefenso ante tal abuso del caos.
Me declaro en inocencia ante la culpa
de vivir en incongruencia.
Siento morir a mi hermano,
éste camina en la tumba
que nunca quiso comprar.
La insolencia me dice que pare la batalla
y me deje seducir por la nada.
Mas mi pereza no llega a ese extremo.
Amo la vida.
Amo el llanto de los impacientes cabizbajos.
INEPTOS
Los pies no sirven en esta estructura.
Prosigo en el desbalance
para volver a caer en lo material.
He cambiado a Dios por el ser.
No existe para mí la amistad
que no esté colgada de los techos del cielo.
Camino mirando lo desconocido.
Estoy envuelto en la vergüenza ajena.
Este mundo salta de lo inverosímil a lo profano.
Ayer miraba el arte como un idilio.
Hoy me aseguran que estoy loco.
Por ello cargo la cruz de los mafiosos
y me desquito con mis pasos.
Tomo el brebaje de los impíos
y expongo sus máscaras.
ESTOY
Estoy viendo cómo muere
mi arte
Camino con mis muletas oxidadas
Te diré que nada estará
bien
Llorarás aún más en tus
rincones solitarios
Como esperando que te
aquieten o te callen
En los brazos imaginarios
de todos los días
Mi poesía decae
Y la amenaza de ser
inconstantes nos quiebra
Jadeas por superar tus
ruinas
Me hago mendigo de mí
mismo
Para seguir en la
honestidad de mi sin maquillaje
Y el valor de enfrentar
la vida
En cómplice relación con
la locura
TIERRA DESIERTA
Se pone el sol buscando descanso al día terrible
Sus últimos rayos se unen a la brisa del mar
callado
Son horas de gran alegría para el padre estelar
Finalmente dejará de mirar la condición humana
Pero llegará otro día
Para cumplir el mandato de su Dios
I
Hay canciones de mirada asesina
Y corpulentos árboles secos por oscuras
sensaciones
Vacío es el sol en las mañanas cansadas
Son horas muertas y sin sabor
Como disecada la sangre en el cuerpo
Veo los mundos de mis labios rojos
Besando las visiones doloridas de mi mente
Es así como los peces saltan sus caudales
Y voy siguiendo las duras penas de ningún olvido
Amanece mi cerebro en proporciones milenarias
Para hacerme
fuerte como orugas pastando
Los pétalos de mis regiones son vastos
Los murciélagos de mi mirada avasallan los
lugares
Mientras mis dedos no pueden alcanzar el sol
Hay variaciones en el viento frio que hiela mi
espalda
Dios es solo una palabra más, como decir prisa o
asco
El lodo sube por la vida
Y los pájaros desnudos de ciudades visitan los
campos
Nada me es indiferente cuando cantan los malsanos
Las cantinas me son ajenas como las iglesias
Y los murmullos de antiquísimo poder son silbatos
moribundos
Hay furiosas actrices mirando por las ventanas del mundo
Viendo los petrificados dioses de algún tiempo
1
Contorno
violeta de la nube
Abismo
entre la máscara y la piel
Idealmente
esto sería una fiesta,
pero
los ladrones se llevaron la música
Todo
parecía una tormenta
Y
todos buscaban al culpable
de
la naturaleza de las cosas
Terrible
injusticia hacia los miserables
Marchando
en la fila donde todos estaban quietos
La
rebanada de la fruta se perdió
Y
tú eres el responsable de tu tiempo
La
búsqueda fue compartida para encontrar tu esencia,
como
un film que diriges
Lleno
de espíritus que se revelan
a
cada paso
Estableciendo
redondos amaneceres
y
ocasos
IV
No
camines en mi tiempo
Pues
en el abismo te volverías loco
Mereces
un refugio que te aparte de mí
X
El
horizonte caía hacia la nada
Como
una catarata hacia la oscuridad
El
vacío se tragaba al tiempo
Que
se confundía con las últimas estrellas
Y
la maldición de estar solos se iniciaba
Que
arduo trabajo era pensar
Pensarse
El
tiempo moría al acercarse la lluvia
Y
renacía del árbol mojado de la sabiduría
XVI
La
farsa del beso húmedo y la caricia eléctrica
Buscabas
el amor donde no estaba
Y
querías su mano cuando ya estaba dormida
Y
vigilabas tu reloj para zambullirte
en
el cuerpo del hombre vulnerable
Creció
la imaginación cuando el tiempo conoció a otra mujer doblada
Que
caminaba y caminaba con una biblia negra que leía antes de que acabara la noche
